Discurso

Presidente Hugo Chávez Frías

194 aniversario de la firma de

Declaración de Independencia

y día de la Fuerza Armada Nacional

Salón Elíptico del Despacho Presidencial Parlamentario

Martes, 5 de Julio de 2005

 

 

FORTALECER NUESTRAS RAICES

5 de julio, ya vamos por el año 2005; por séptimo año consecutivo venimos a este Salón a rendir honores, a fortalecer nuestras raíces en este día de la patria,  a rendir tributo  aquel esfuerzo heroico, a los hombres y  a las mujeres que lo dirigieron y a tomar fuerzas además para continuar abriendo la senda en el presente hacia el futuro de nuestra Patria.

Hoy es día de la Patria, hoy es día de la Nación, hoy es día de la Fuerza Armada y día de todo nuestro pueblo y por eso estamos llenos de júbilo Nacional.

 

CICLO BICENTENARIO

194 años estamos cerca del bicentenario y es que desde hace varios años venimos planteando la idea del Ciclo Bicentenario; y precisamente este año 2005 se inicia un ciclo bicentenario, claro que enlazándolo con un hombre, pero un hombre que fue mucho más que un hombre.

Hay hombres que se convierten en pueblo, hay hombres que rompen los límites de su propia individualidad, de su carne, de sus huesos y se convierten en pueblo, se convierten en alma de un pueblo e incluso después de muertos, y enterrados ya, sepultados, continúan vivos en el espíritu, en el alma y en el cuerpo de una nación. Ese hombre, sabemos, es Simón Bolívar.

Digo esto porque dentro de pocos días, el 15 de agosto de este 2005, conmemoraremos doscientos años y con ello daremos inicio a un ciclo bicentenario, pudiéramos llamarlo: El Supremo Ciclo Bicentenario Bolivariano.

15 de agosto de 1805, y aquél muchacho que era Bolívar, allá en el Monte Sacro, a las afueras de Roma, donde según la historia refiere, subía el pueblo romano, iban luchadores de Roma y de otros lugares del mundo  a orar o a inspirarse en aquella ciudad eterna; pues allá fue el joven Bolívar en 1805, con Simón Rodríguez, ese visionario, maestro, revolucionario y allá Bolívar lanzó el Juramento del Monte Sacro.

Este es el año del Bicentenario del Juramento del Monte Sacro.

Lo hemos tomado desde hace años atrás, como bandera, como reto, como compromiso.

El ciclo de Bolívar, el ciclo Bolivariano, de su vida física, de su vida política, de su vida, de su vida de revolucionario comenzó en 1805 y se extendió por 25 años hasta 1830.

 

ETAPAS DEL CICLO

Algún historiador ha dividido ese ciclo de 25 años en varias etapas.

La primera fue de 1805 a 1810.

Bolívar jura en Roma libertar la Patria:

“juro por el dios de mis padres –dijo- juro por ellos,  juro por mi honor y juro por mi Patria que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma hasta que hallamos rotos las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder Español”

Desde ese juramento hasta 1810, esa primera etapa, fue como el calentamiento de una situación histórica que ya venía fermentándose, ya venía gestándose siglo XVIII,  impulsada además por la ilustración, impulsada además por la Revolución Francesa y las banderas de la igualdad, de la libertad, de la fraternidad.

1806 el otro gran caraqueño Miranda casi con 60 años acuesta llegó por aquí a esta costas, con aquel grito precisamente, igualdad, libertad, fraternidad.

1805–1810, Bolívar jura y Bolívar retorna a la Patria y se suma a las juventudes, en estas mismas calles de Caracas.

Bolívar vivía aquí mismo, como sabemos a 100 metros de aquí y formaba parte del mantuanaje criollo o los criollos principales como los llamaban. Los Bolívar, un hermano de él mayor, también estaba metido en el movimiento, Juan Vicente quien murió en un naufragio en esos días 1810–1811. Juan Vicente y Simón, los varones de la familia Bolívar, huérfanos de padre y madre pero muy ricos y habían estudiado; José Félix Ribas,  otro joven encendido, Josefa Camejo otra joven coreana, también de la clase privilegiada de los blancos criollos, Coto Paúl, Juan Germán Roscio, quien redacto esa acta, con la que hoy nos bañamos de gloria.

Bolívar se suma a ese movimiento, impulsan la rebelión del 19 de abril de 1810, cae el gobierno español pero no está planteada ninguna  revolución, ni siquiera esta planteada la Independencia aún en el seno de la mayoría del mantuanaje, de la clase criolla principal, ¡no! ellos tenían el poder económico, tenían el poder social, eran dueños de las haciendas, eran dueños de los esclavos, muy pocos de ellos tenían la idea de la Independencia.

Bolívar era uno que impulsaba la independencia, Ribas era otro más radical que Bolívar incluso.

1810 a 1820 una segunda etapa.

Fueron 10 años de dura batalla y de duros reveses.

Fueron los años de la caída de la primera república, la caída de la  segunda república, la llegada del ejército pacificador de occidente al mando de Pablo Morillo, Miguel de la Torre, las divisiones internas, las derrotas de Bolívar, el exilio de Bolívar al Caribe,  Jamaica,  Haití, Cartagena.

Sólo que fueron los años de la guerra a muerte y fueron los años en los cuales Bolívar fue construyendo al paso de su caballo y al ritmo de sus luchas y las luchas del pueblo, fue construyendo un proyecto político, fue dándole forma dialécticamente.

Aún cuando fueron años de derrota militar algunas fugaces victorias pero derrotas militares, una y otra y otra sin embargo se fue fraguando, se fue conformando una visión y un proyecto.

Bolívar entre otras cosas, se dio cuenta que  sin la incorporación de las clases populares al proceso de lucha por la independencia no habría independencia y fue así como decretó en esos años, la libertad de los esclavos y levantó con mucha fuerza la bandera de la igualdad su discurso contra los privilegios, cosa que comenzó a causar escozor en sus compañeros de clases, de la clase mantuana, de la clase rica, de los terratenientes, los dueños de esclavos, incluso en su propia familia, María Antonia Bolívar, por ejemplo, era toda una mantuana y aún cuando al final de su vida terminó apoyando al  hermano, sin embargo lo llamaba loco, “este es un loco mi hermano como va a plantear la igualdad” ella estaba formada con todo el rigor de la desigualdad de las clases que durante años se adueñaron de estas tierras y hasta de la vida de estos pueblos.

Así que esos diez, de 1810 a 1820 fueron de derrotas, reveces, pero de maduración de un proyecto, de una idea y de una visión.

Bolívar no sólo se dio cuenta que sin la incorporación de los negros, los pardos, los llaneros, los obreros, de los peones de hacienda, de las juventudes, de los estudiantes, sin la conformación de un ejército revolucionario, no habría independencia posible, no sólo de eso se dio cuenta, se dio cuenta de algo de mayor trascendencia: Sin integración con otros pueblos, sin integración interterritorial e intraterritorial e interpopular tampoco habrían independencia posible y fue así como comenzó esa última década.

 

De1820 a 1830, la tercera etapa.

Se puede dividir también en dos, según esa versión que he traído aquí hoy recogida de algunas lecturas de la historia nuestra.

1820 a 1825: La gloria, las grandes victorias militares y políticas.

De 1826 a 1830: El declive, el hundimiento, la frustración y la tragedia.

 

Como un elipse fueron aquellos 25 años, rozaron el cielo y como él mismo lo dice, Bolívar pocos días antes de morir, en una polémica carta algunos dicen que es apócrifa, pero es una carta atribuida a Bolívar y escrita desde San Pedro Alejandrino, dirigida a una vieja amiga allá en París y pariente lejana de él, Fanny Duvillar, le dice:

Estaba con el alma partida en mil pedazos por la frustración de aquel ciclo de 25 años, 1805-1830, pero decía que Bolívar en ese cuajar del proyecto bolivariano, un proyecto político, un proyecto social, un proyecto económico, un proyecto de igualdad, un proyecto de justicia, un proyecto popular, sin duda un proyecto revolucionario, el de Bolívar, en ese cuajar de ese proyecto, se dio cuenta y fue incorporando algunos factores:

 

LA LIGA DE LAS REPUBLICAS

 

Bolívar se dio cuenta, y muchos otros como Bolívar, que si no se integraban aquellas corrientes revolucionarias, independentistas, no habría independencia verdadera, y fue por eso que apenas el triunfo de Carabobo, 1821, ya había ocurrido Boyacá, 1819, Bolívar reúne lo más granado del Ejército Libertador, pone al frente al Mariscal Sucre, uno de los más preclaros soldados y ciudadanos de aquella hora y se va hacia el Sur, a liberar Quito y el Perú, y el Potosí, y a fundar Bolivia y a convocar el Congreso Anfictiónico, la unidad, la unión de Repúblicas, decía él más propiamente, “La liga de Repúblicas”, una liga de Repúblicas, una confederación de Repúblicas.

Ya ellos eran testigos de cómo en el Norte de América después de la independencia política de la Inglaterra, se había conformado una gran Nación, y aquellas trece colonias iban marchando hacia un proceso unitario que dio base fundamental al nacimiento de lo que hoy son Estados Unidos de Norteamérica.

Bolívar y muchos otros tenían la idea de conformar aquí en Suramérica, en el Caribe, esa liga de Repúblicas para lograr lo que ya Bolívar llamaba “El equilibrio y la paz del universo”, ¡vaya que visión!

Ese proyecto quedó pendiente, ese proyecto se apagó por un tiempo, 200 años después emerge de nuevo.

Dice la Biblia: “El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga...”

 

CADA DIA SOMOS MAS

 

Hemos entrado en América Latina, en el Caribe, en el ciclo bicentenario, me atrevo a llamarlo así, y estamos precisamente iniciándolo ahora mismo en el año 2005.

Del 2005 al 2030 vamos a transitar el ciclo bicentenario bolivariano.

Cada día somos más los latinoamericanos y los caribeños que nos sumamos, que nos sumamos en cuerpo, nervio, alma, espíritu y pasión al impulso de este proyecto.

Cada día somos más los hombres y las mujeres en estas tierras desde el Río Bravo hasta la Patagonia, en este Caribe nuestro.

Cada día somos más en esta cuenca caribeña, andina y amazónica

Cada día somos más en la cuenca del Amazona, en la cuenca del Río de la Plata, del Paraná

Cada día somos más los que sobre el lomo milenario de los Andes, nos sumamos a este proyecto con las Banderas de Bolívar.

Estoy completamente seguro que nada ni nadie podra detener la irrupción, 200 años después, de aquel proyecto, el más audaz, el más ambicioso, el más visionario, el de mayor alcance que haya surgido en estas tierras, en cien siglos.

 

LLEGO LA HORA

 

Creo que llegó la hora, creo que las condiciones objetivas están allí moviéndose huracanadas, apareciendo por aquí, por allá, aun cuando hay quienes pretenden desconocerla o apagarla, estoy seguro que no lo van a lograr.

Las condiciones subjetivas crecen, la conciencia crece, la conciencia de los pueblos caribeños, de los pueblos latinoamericanos, desde México hasta Argentina , crece.

Despierta la conciencia de un pueblo que tiene 500 años viviendo bajo la hegemonía de centro de poderes mundiales, viviendo en la más profunda situación de dependencia, de atraso, de subdesarrollo.

Creo que llegó la hora, prepárese el mundo para ver un pueblo resucitar como está resucitando el pueblo latinoamericano, caribeño.

¡Ojalá! que haya la sabiduría no sólo para visualizar esto sino para entenderlo.

¡Ojalá! que haya la visión de los líderes de aquí, de allá para orientar ese proceso con el mismo azimut que señaló Bolívar, las categorías de la independencia, la integración, el grito de independencia nos lleva a la lucha por la integración, si es que queremos de verdad hacer realidad el grito de independencia, y eso era válido hace 200 años, y eso es válido hoy más que ayer, porque las brechas entre los países desarrollados y nosotros los países dependientes, lo que ha hecho en 200 años es incrementarse. Las diferencias entre los modos de vida de los países desarrollados y los modos de vida esclavistas todavía, miserables, en buen aparte, que imperan en nuestros pueblos, lo que ha hecho es crecer.

Así que hoy es mucho más válido el planteamiento, el proyecto y la visión bolivariana: La integración.

Aquí en Venezuela, como hace 200 años, ha comenzado un proceso de independencia, independencia política, pero la independencia política tiene que ir sumada a otras categorías de independencia.

¿Qué Venezuela hoy es independiente políticamente?

Plenamente, absolutamente, aquí mandamos los venezolanos, no hay ningún poder hegemónico de ninguna otra parte del mundo que tenga nada que ver con las decisiones soberanas que en Venezuela se toman.

Así comenzamos nosotros el ciclo del Bicentenario.

Asistentes Aplausos.

 

Creo, compatriotas, ciudadanos y soldados venezolanos que comenzamos a transitar este año el Ciclo Bicentenario Bolivariano con importantes avances en el campo de la independencia, por lo que he dicho hace 30 segundos, hace un minuto, ¡sí! hemos recuperado la independencia política, ha costado Dios y su ayuda, ha costado el pueblo y su ayuda, pero estamos muy lejos, muy lejos del grado, el nivel de independencia integral que los pueblos necesitan, que las Naciones requieren y que desde algunos lugares del mundo pretenden negarnos como nos lo han negado siempre.

La independencia política tiene que estar unida a la independencia económica mucho más difícil de lograr, mucho más compleja, mucho más dura, el camino es mucho más largo, mucho más duro.

La independencia tecnológica, la independencia de nuestros modos de vida, en lo social, en lo cultural, porque desde los centros hegemónicos del mundo, y espero que con estas verdades no ofenda a nadie, me aferro a lo que decía el caudillo José Gervasio Artigas: “Con la verdad ni ofendo ni temo...” Nadie debe ofenderse con la verdad, nadie debe negar la verdad, y estas son verdades que hay que reconocerlas y hay que decirlas, y hay que aceptarlas, si es que queremos salvar al mundo.

Y cuando digo queremos salvar al mundo, no estoy exagerando: El mundo como va no es viable.

El mundo como va, tendría razón mi abuela Rosinés que en paz descanse, en el 2000 y más, ella leyó en alguna parte, que el mundo se iba a acabar. Si no le damos un giro espectacular al mundo, el mundo se va a acabar, creo que ya una parte se ha venido acabando, por los modos de vida consumista, capitalista, las perversiones morales, el egoísmo, los antivalores, la deshumanización de la vida que pareciera ser norma, se vino convirtiendo como en una norma en los últimos años, y eso es parte de la gran revolución moral que en el mundo hacen falta.

En los últimos días  estuvimos viendo grandes concentraciones en las más grandes ciudades del mundo, y artistas y cantores y cientos de miles de personas pidiendo a los países desarrollados del G8, que miren el mundo que se muere de hambre. Eso es parte de un despertar, de una toma de conciencia en los pueblos del Norte, de una toma de conciencia en las mayoría del mundo, eso puede salvar el mundo, hay que tener esperanza, cuando uno ve miles y miles y miles, cientos de miles de hombres y mujeres marchando contra la globalización, contra el proyecto neoliberal, perverso y salvaje, pidiendo al los países ricos que condenen la deuda, ¡hasta cuánto le vamos a pagar una deuda que se ha pagado tres veces ya! ¡hasta cuándo! Y un grupo muy pequeño de banqueros y de familias muy ricas siguen llenándose de dinero porque eso ni siquiera es en beneficio de las poblaciones de esos países, ¡no! es en beneficio de una minoría cada día más rica.

Nos parece muy positivo, que del seno de esos mismos pueblos surgen corrientes que clamen justicia.

Los gobiernos de esos países, estoy seguro, que mirarán esas corrientes que están surgiendo de sus propios pueblos, no vayan a decir mañana que es Chávez y Fidel Castro que estamos alentando desestabilizaciones en el mundo del Norte, ¡no! el mundo está desestabilizado.

-         ¿Causantes?

El capitalismo, el neoliberalismo, la desigualdad, la injusticia de los últimos 500 años al menos.

El mundo está llegando ya a un límite de la desigualdad, a un límite de la injusticia, esos límites que producen rupturas, explosiones, y más allá de la ruptura ¡ojala! como muchas veces ocurre, la apertura de nuevos caminos, de esperanza, de fe, en que sí es posible una vida en libertad, en igualdad y confraternidad entre hermanos de verdad, como decía Jesús de Nazaret, “que vivamos para amarnos los unos a los otros” sin diferencias de ningún tipo, sin egoísmo, sino con amor pero verdadero, no de palabras, del espíritu, del corazón, y saquemos de verdad lo maravilloso del ser humano, que nos debe diferenciar del resto de los animales, el alma, el espíritu, la conciencia, la razón.

Estas reflexiones este 5 de Julio, para decir a Venezuela toda y al mundo que desde Venezuela abrimos este año, así como hemos abierto esa arca, y ese libro y esas páginas llenas de luz, llenas de esperanza y de fe, abrimos el ciclo bolivariano este año, a los 200 años del juramento del Monte Sacro, y nos disponemos a transitar los próximos años con esa visión: Independencia, integración, y un nuevo orden, una nueva estructura; he ahí otro de los componentes del proyecto bolivariano original que me faltaba agregar.

 

Desde la Carta de Jamaica en 1815, cuando Bolívar hace por primera vez manifestación espléndida, profunda y amplia del proyecto bolivariano de integración cuando dice: “Sueño, como ningún otro, ver formada en esta parte del mundo la más grande Nación del universo, más aún por su virtud y por sus luces, por su libertad y por su gloria, que por las infinitas riquezas que reúnen sus mares y sus montañas llenas de oro y de plata” no se sabían entonces del petróleo, el oro negro.

Es allí en la Carta de Jamaica, producto de su exilio, de sus derrotas en 1815, cuando Bolívar hace profesión integradora, liberadora.

 

De la Carta de Jamaica al Discurso de Angostura en 1819, he ahí un ciclo, esos dos documentos:

Contienen dos elementos fundamentales del proyecto bolivariano  de ayer, de hoy y de siempre, la visión integradora como imprescindible elemento para la independencia.

Ninguno de los países de América Latina o Caribeña, es capaz de lograr su independencia por sí solo, ningún Estado nacional tiene hoy el poder suficiente para independizarse de los centros hegemónicos del mundo.

Si era una realidad hace 200 años, repito, hoy mucho más que ayer, infinitamente mucho más que ayer, sólo unidos seremos libres.

Pero no unidos por el mercado, esa es la unión de la desintegración, valga la redundancia, pero es que la propuesta, valga la contracción, si es antiética. Es absolutamente imposible que a través del mercado libre o del libre mercado nos integremos, ¡no! ese es el camino para la más completa desintegración a través de la competencia y el predominio del más fuerte sobre los más débiles. No es ese el camino, la propuesta que hizo el gobierno de los Estados Unidos hace más de diez años es absolutamente impracticable, inviable y la realidad lo ha dicho.

El ALCA, Área de Libre Comercio para las Américas, that no posible, es absolutamente imposible en las condiciones de hoy del continente americano plantear un área de libre comercio, libre competencia

Para que los más grandes arrollen a los más pequeños, más de lo que nos han arrollado durante 500 años.

El ALCA ha muerto, habían puesto de manera arbitraria el 2005 como el año del nacimiento del ALCA, llegó el 2005 y el ALCA ha muerto para bien de nuestros pueblos, ¡Gracias a Dios que ha muerto el ALCA! habrá que enterrarlo, algunos siguen hablando de él pero yo creo que es como la anécdota del Cid Campeador: “Muerto en batalla montado en el caballo” así cargan al ALCA por allí.

Este año 2005 inicio del ciclo bicentenario Venezuela ha lanzado al mundo una propuesta el ALBA, Alternativa Bolivariana para la América.

Asistentes Aplausos.

 

Un verdadero proyecto de integración, el ALBA, lo sometemos a la sabia consideración de los pueblos del continente, de los gobiernos, de los congresos, de las iglesias, de los liderazgos sociales, de los partidos políticos. Queremos ir a la discusión y mientras discutimos avanzamos.

Con la República hermana de Cuba hemos hecho un convenio en el marco del ALBA, a finales del año pasado había entrado en vigencia, mecanismos de verdadera cooperación, no de competencia, de complementación económica, muy lejos de la visión capitalista neoliberal, de cooperación social, vaya usted a saber los inmensos pasos que Venezuela ha dado en materia social, en el marco de este convenio ahora firmado con Cuba, ya veníamos trabajándolo, pero ahora le hemos dado una visión mucho más integral dentro de la Alternativa Bolivariana para la América.

El domingo pasado, comenzamos a declarar desde las parroquias y desde los municipios, desde abajo, a Venezuela: Territorio Libre de Analfabetismo; gracias al esfuerzo de todo un pueblo.

Asistentes Aplausos.

 

Gracias a la acción colectiva y gracias al apoyo de Cuba, su experiencia, sus métodos, acoplados a nuestra realidad, nos permitieron derrotar este flagelo que tenía aquí, vamos a ponerle límite hacía atrás, 200 años desde que nació la República hasta hoy.

Cuando llegamos al gobierno teníamos millón y medio de analfabetas y apenas alfabetizábamos ocho mil por año. Hoy Venezuela es territorio libre de analfabetismo.

¡Cuánto hemos avanzado en materia de salud! Barrio Adentro I, Barrio Adentro II, atendiendo de manera gratuita y con un nivel óptimo y calidad óptima todo nuestro pueblo, garantizando la salud, la vida de manera preventiva, educativa, formativa, colectiva, curativa y los resultados están a la vista, el que quiera verlos puede verlos.

Logros tangibles, resultados concretos, visibles, en educación, en salud ¡y en cuántos otros problemas! profundos problemas, desajustes sociales, esto pudiéramos lograrlo en mucha mayor dimensión si nos integráramos por esa vía de la batalla social los gobiernos y los pueblos de este continente, mucho más pudiéramos lograr y estoy seguro que mucho más lograremos, porque no hay nada que motive más que los resultados, motivan mucho más que las palabras y los resultados comienzan a aparecer y están a la vista.

Comenzamos el ciclo bicentenario bolivariano 2005-2030, con estas banderas en alto y con terreno andado, con esta propuesta de integración que avanza en lo social, que avanza en lo político, con una propuesta, que avanza en lo económico. Hace apenas unos días firmábamos en día histórico, ¡sin duda! en Puerto la Cruz, el acto de nacimiento de PETROCARIBE.

Asistentes Aplausos.

 

La unidad energética del Caribe. ¿Esto sería posible en el marco del capitalismo neoliberal firmar un acta como PETROCARIBE? Sería absolutamente imposible.

Venezuela modestamente ofrece su aporte y todos los países caribeños ofrecen su aporte para darle forma a PETROCARIBE, pero en Suramérica avanza también la otra propuesta: PETROSUR, la unidad energética suramericana. Hemos dado pasos firmes con Brasil, con Argentina y otros países se irán sumando, con el nuevo gobierno del Uruguay, para conformar el Cono Energético Suramericano.

Venezuela tiene reservas petroleras y gasíferas  suficientes para dar energía a todos los pueblos de este continente por un siglo al menos, esas reservas queremos ponerlas a disposición de los pueblos de América Latina y del Caribe.

Asistentes Aplausos.

En fin una propuesta que ya está en marcha y en estos próximos años no haremos sino incrementar el esfuerzo. Con la consigna de la independencia política, económica, tecnológica, social, cultural, seguiremos trillando estos caminos de la integración y de un nuevo orden democrático verdadero, nuevo orden político basado en el poder originario y soberano de los pueblos, en la soberanía de los pueblos, en la estructuración de un nuevo orden político, democrático, mucho más participativo que meramente representativo.

En ese camino avanzamos, en ese camino avanzaremos y venimos aquí hoy 5 de julio Día de la Patria, Día de la Nación, Día de la Independencia, a retomar fuerzas para seguir la marcha y para que  como lo hemos dicho en distintos escenarios y en distintas ocasiones en esta nuestra América, ahora este ciclo bolivariano del siglo XXI originado en el siglo XIX, hace 200 años, constituya lo que Simón Bolívar llamaba “El gran día de la América del Sur” ¡el gran día de nuestra América del Sur! ¡el gran día de nuestra América! hago votos por que así sea y pido a Dios por la felicidad del pueblo venezolano, de la Patria venezolana, de la revolución venezolana, hermanada con todos los pueblos del mundo, ¡Qué así sea!

¡Muchísimas gracias! queridos amigos.

Asistentes Aplausos.