HASTA EL FORO DE DAVOS SE INTERROGA SOBRE LA POBREZA

 

Por Juan Hdez.Vigueras. Miembro de Attac.

 

    Mientras un sector de la izquierda institucional sigue deslumbrado por

el paradigma neoliberal y secuestrada la derecha nacional  por su ala

extrema, las ONG y el movimiento altermundialista profundizan sobre cómo

conseguir nuevos recursos financieros que palien las condiciones miserables

que empujan a los jóvenes del Sur al asalto de las vallas de Europa, una de

tantas amenazas  que ha llevado a Davos este año a interrogarse por la

pobreza. El pasado 6 de Febrero en Madrid, la Coordinadora de ONG de

Desarrollo de España - en el marco de la Campaña Pobreza Cero  en la que se

integra Attac -  organizaba un Seminario sobre "Cómo financiar el Desarrollo

Internacional”, en donde unos doscientos jóvenes debatieron desde una visión

plural propuestas innovadoras, como el impuesto sobre transacciones

cambiarias, que financien los Objetivos de la ONU de reducción a la mitad la

pobreza en el mundo para el 2015.

 

     Y al día siguiente, 7 de Febrero, como respuesta a una iniciativa de

Attac, en el marco del Congreso de los Diputados se celebró una jornada

parlamentaria  sobre Impuestos globales y financiación del desarrollo,

convocada  por los Presidentes de las Comisiones de Economía y Hacienda

 y de Cooperación Internacional. En la sala de columnas y ante una nutrida

audiencia de diputados de todos los grupos, cuatro expertos  - del Consejo

Científico de Attac-Francia; de la  Coordinadora británica de ONG y

Sindicatos, Stamp Out  Poverty; de la Red Internacional por la Justicia

Fiscal, Tax Justice Network; y de los grupos de Attac en España  -

expusieron con solvencia medidas que permitirían obtener  recursos

financieros adicionales para las medicinas, hospitales y escuelas que

necesitan urgentemente las poblaciones de Africa, Iberoamérica o Asia.

 

    Días antes de estos eventos madrileños, testimoniando la evidente

gravedad de las consecuencias para el mundo rico de la pobreza del Sur, la

cuestión de la miseria y el desarrollo llegaba hasta el Foro Económico de

Davos 2006, cumbre anual del poder económico mundial que se afana por

modernizar su agenda con  grandes cuestiones que han sacado a la  luz los

Foros de Porto Alegre. Tras el fracaso de la ONU para resolver la cuestión

de cómo  financiar el logro de los Objetivos de Desarrollo para el Milenio,

Davos ha dedicado una sesión a la financiación del desarrollo, hecho

significativo por sí mismo al margen de la valoración de sus aportaciones.

Con una introducción del representante  de las Iglesias Evangélicas de

Suiza, las intervenciones de casi toda la mesa expresaron intereses

económicos globales, aunque estuviera presente la prestigiosa ONG Social

Watch; y en el coloquio intervinieran críticamente dos miembros de Tax

Justice Network.

 

    El título de la sesión en forma de pregunta asociaba claramente

impuestos y pobreza:   “¿La competición fiscal mundial incrementa la

pobreza?”

 

     Y la  breve presentación (traducida) sintetiza el gran problema:  “Cada

vez más los gobiernos conceden recortes fiscales como consecuencia de la

competición mundial para atraer a las compañías multinacionales e

inversiones extranjeras. A medida que las corporaciones globales se

esfuerzan por disminuir su carga fiscal, es frecuente que utilicen los

paraísos fiscales y que apliquen métodos sofisticados (y en ocasiones,

abusivos)”

 

    Para su desarrollo, el moderador pidió a los panelistas que respondieran

a tres preguntas muy expresivas.

 

    La primera: “¿ La competición fiscal  global reduce los ingresos

estatales de manera que pone en peligro la financiación de los Objetivos de

Desarrollo del Milenio establecidos por la ONU para aliviar la pobreza?”

 

    La segunda: “¿Las estrategias de evasión fiscal de los negocios globales

contradicen su proclamada responsabilidad social corporativa?”

 

     Y la tercera: “¿Está teniendo lugar “una carrera a la baja? ¿Cómo se

puede detener?”

 

    Casi todos en los panelistas negaron que haya “carrera a la baja”,

traducción de race to the bottom, la expresión anglosajona que describe la

opción  de los gobiernos por los recortes fiscales  como recurso para atraer

al capital o para impedir que se vaya; lo que reduce los tipos impositivos

sobre las rentas del capital (y los incrementa en nóminas y consumo) y

reduce los ingresos por impuestos, en particular en los países menos

desarrollados.

 

    La representante de Social Watch  ilustró los nefastos resultados de las

reducciones fiscales en Filipinas con los consiguientes recortes de las

prestaciones sociales y la sanidad y el mayor empobrecimiento, porque –

dijo – “la subida  de impuestos sobre el consumo no significa lo mismo en

los países ricos que en las poblaciones pobres, donde encarecen los

productos básicos por encima de sus rentas disponibles”. Y en cuanto a la

segunda pregunta, es obvio que la primera responsabilidad social de las

empresas es el pago de los impuestos debidos para el sostenimiento del

Estado que les ampara.

 

    Pensando en el Sur, sobre todo, hay que recordar que esta carrera hacia

la bajada continuada de impuestos  ha sido  una causa principal de la

destrucción de los nuevos Estados africanos, como ha subrayado Trevor

Manuel, el prestigioso Ministro de Hacienda  de Sudáfrica, participante en

un seminario en Bamako, otro lugar del Foro Social policéntrico en 2006;

porque la apuesta opaca de los paraísos fiscales offshore por la

desregulación a ultranza, representa la punta de lanza de una ideología

neoliberal fundamentalista que lleva a la destrucción de las democracias,

como testimonia la situación de  África y de muchos países latinoamericanos.

 

    Desde luego, en Davos nadie negó ni discutió la afirmación del ponente

de las Iglesias evangélicas suizas de que los paraísos fiscales facilitan

las fugas de capitales y que esos capitales son imprescindibles para el

desarrollo y la eliminación de la pobreza de los países menos desarrollados;

porque en este Foro de los poderes económicos globales la cuestión de la

pobreza mundial se asoció a la disponibilidad de paraísos fiscales

extraterritoriales.-

 

(Articulo publicado en nº 1786 Cambio 16-27 Febrero 2006)