Y ¿El blanqueo de dinero evadido?

  

 

No; la pregunta no es confusa aunque así lo piensen los del Ministerio de Economía y Hacienda que han redactado el anteproyecto de ley sobre prevención del fraude fiscal. Porque se han olvidado del blanqueo del dinero evadido vía sociedades fantasma en paraísos fiscales de los bancos y grandes grupos empresariales. El equipo ministerial redacta normas pusilánimes contra el fraude fiscal ignorando la transposición pendiente de la tercera directiva europea contra el blanqueo de dinero sucio.

 Es lo mismo que empeñarse en elevar verjas para hacer visibles las fronteras, cuando de un país a otro pasan libremente los capitales en forma de fondos sin dueño conocido, burlándose de las agencias tributarias. Está en la Memoria de 2004 del SEPBLAC que señala cómo ha crecido en España el dinero sucio conectado al exterior. Casi un 80 % aumentaron en dos años las comunicaciones de operaciones financieras sospechosas: de 1351 en 2002, a 2414 en 2004. Mientras esas comunicaciones desde los Bancos y Cajas se duplicaron, los notarios y registradores solo enviaron doce en 2002 y seis, en 2004; aunque la operación Ballena Blanca mostró hace un año que se habían "olvidado" bastantes más.

 

 Estos días, el responsable de Hacienda nos cuenta los millones recuperados del fraude en las declaraciones -por cierto en cuantía muy inferior a la que la organización profesional de los inspectores estimaba podría recuperarse- pero ignora cuanto dinero no se declara, se evade y se oculta en los paraísos fiscales offshore; o qué ha hecho para impedirlo en los dos años transcurridos. Y si la gestión de la Administración en estas materias deja que desear, peor va la elaboración de normativas. E iremos mal mientras nuestros ministeriales piensen que con el antiblanqueo o la antievasión hay que procurar que "la cuenta de capital no se nos vaya al garete". Nos lo dijo literalmente un alto funcionario -del anterior gobierno y de este- expresando su inquietud porque unas medidas antiblanqueo y antiparaísos serias, pudieran perturbar la fluidez de las idas y venidas del capital financiero.

 

 Por eso se ignora la evasión fiscal, el impago de impuestos; y las blandas medidas proyectadas contra el fraude se disocian de las otras medidas pendientes contra el blanqueo del dinero de la droga, del dinero evadido, de la corrupción inmobiliaria o de la financiación de los grupos terroristas. Medidas todas urgentes porque el RD de Enero de 2005 contra el blanqueo es un coladero con sus excepciones en la identificación de los titulares de las operaciones transnacionales. Y los expertos que asesoran a nuestros gobernantes despistados se niegan a admitir que los delitos tributarios van también asociados al enmascaramiento de los beneficios ilegales obtenidos, olvidando el magnetismo de las sociedades instrumentales de Gibraltar, Las Islas Vírgenes o Aruba para las operaciones de blanqueo sin "costes fiscales".

 

 Juan Hdez. Vigueras.

Miembro de ATTAC-España y del Tax Justice Network Steering Committee

Publicado en Cambio 16 nº 1793-17 Abril 2006