A un año del feriado bancario

 

En estos días se está cumpliendo un año del jalón más importante de la “crisis del sistema financiero uruguayo”. No existe sector de la sociedad uruguaya que haya dudado en calificar lo vivido como una de las crisis más grandes que el país ha sufrido en su historia.

 

Pero en realidad, más allá de que el estallido se produce en el sistema financiero, lo que quedó al desnudo fue un modelo de país detrás de un proyecto de “plaza financiera”. Porque aún sin la crisis del sistema financiero el país venía de cuatro años de recesión y de una política fiscal y monetaria inadecuada, hechos que no pueden endilgarse a “shocks“ externos que también nos afectaron (devaluación de brasil del 1999. la aftosa del 2001, la crisis político-financiera de Argentina.)

 

El Sindicato asumió la responsabilidad del momento histórico vivido en el año 2002 que comenzó con las corridas en el sistema y su culminación en el estallido de Agosto.

Alertamos:

·        a las autoridades nacionales sobre lo grave de la situación desde comienzos del 2002, y planteamos la necesidad de lograr un acuerdo de Estado de todos los líderes políticos, e implantar un seguro total de depósitos.

·        a los depositantes sobre las consecuencias que podían tener sobre sus ahorros la liquidación de los cuatro bancos suspendidos por la destrucción de más de 1.500 millones de dólares de ahorros,

·        del deterioro de los servicios financieros en  el conjunto del país (para el interior del país, estas instituciones representaban casi el 70% de los mismos),

·        sobre las consecuencias que la liquidación planteada por el FMI, tendría sobre las más de 30.000 empresas cuyo financiamiento estaba vinculado con estos bancos y los deudores, que se verían enfrentados en un corto lapso a la opción entre el pago y la ejecución.

Propusimos:

·        un proyecto de ley para la constitución de una “Comisión Nacional para la Reconversión del Sistema Financiero” en agosto

·        a continuación, la creación de un  Banco Nacional que permitiera evitar, aún más, la destrucción de riqueza y que finalizó en el mes de Diciembre con la creación del Nuevo Banco Comercial que engloba a los ex Comercial, Caja Obrera y Montevideo

·        originalmente que el Banco de Crédito integrara la nueva institución creada: finalmente, después de siete meses de negociaciones entre Gobierno, Banco Central, y Secta Moon, cayó; siendo la prueba tangible que el peor escenario es la liquidación como lo anunciamos en agosto del 2002

 

Como Sindicato podemos haber cometido errores, y somos consientes de que nuestras propuestas sean pasibles de críticas o de discrepancias, pero siempre hemos ofrendado nuestros análisis y propuestas, que en más de una oportunidad fueron los únicos planteados. Con ese mismo espíritu, hoy, nos parece adecuado no sólo revisar, analizar, sino que entendemos imprescindible  volver a proponer caminos que permitan encauzar la vida económico-social del país. Porque no podemos permitir que el país vuelva a tropezar con las mismas piedras. Sería imperdonable no analizar y tratar de modificar las causas que nos han llevado a esta situación. Porque ha sido demasiado el dolor que ha vivido el pueblo uruguayo derivado de las consecuencias económicas,  agravado por la pérdida del mayor de los patrimonios de un país que son sus jóvenes,  que por la falta de oportunidades de futuro emigran.

 

Por los motivos expuestos, AEBU se ha propuesto para en este mes de Agosto una serie de actividades que culminaran en un foro a donde convocaremos a sectores políticos, organizaciones sociales, sectores de la producción, la industria, el comercio,  usuarios del sistema, autoridades del mismo, (ediles, poder judicial) a debatir sobre lo pasado pero con la mirada puesta en el futuro.

 

El desafío es “un cambio de pisada en la solución económica del país”, en la elaboración de una nueva Estrategia de Desarrollo, reasumiendo el Estado un papel activo a través de políticas de reactivación. En esta Estrategia de Desarrollo está directamente involucrada la revalorización de la DEMOCRACIA como pilar central. En ese contexto ubicamos esta discusión sobre el sistema financiero que el país precisa.

 

Creemos que ha quedado más que demostrado la importancia de un sistema financiero que sirva para administrar el ahorro y permitir la reactivación a través del crédito. Ha quedado demostrado que el sistema financiero que teníamos hace un año no cumplía esa función, y por lo tanto al reconstruirlo tenemos que sanearlo y ponerlo de una vez por todas al servicio del país.

 

1.     Los antecedentes

 

La crisis financiera estalla en un marco general de crisis económica y social del país, y su emergente, la crisis de los pasivos, está directamente vinculada a la falta de confianza, y al problema estructural de sus activos. Los hitos relevantes son la corrida sobre el Banco Galicia que no puede hacer frente al retiro de los depósitos, por lo que fueron suspendidas sus actividades; la generalización de la corrida sobre el sistema bancario alcanzando a la banca estatal por primera vez en la historia agravada por los estafas perpetradas por los dueños en el Banco Comercial y Montevideo-Caja Obrera.

El 20 de junio de 2002, se produce la liberalización total del precio del dólar.

Fines de julio se decreta el feriado bancario, y el 5 de agosto se levanta el mismo, con 5 instituciones con sus actividades suspendidas, y la banca pública con sus depósitos reprogramados.

Generamos todos los espacios de discusión posibles, convocando a la organización de los ahorristas y presentamos un proyecto para la Conformación de una Comisión Nacional para la Reconversión del Sistema Financiero en el Parlamento Nacional. Propusimos – ante la ausencia total de alternativas al desastre – la conformación de un Banco Nacional Privado, que rescatara lo mejor de la estructura de las 4 Instituciones Bancarias suspendidas, a la vez que los ahorros, y los servicios financieros para sus usuarios; al mismo tiempo que planteaba la forma de dar tratamiento a la cartera con dificultades. Insistimos en la necesidad que dichas entidades fueran autorizadas a realizar tareas de <<banca transaccional>> a fin de evitar el deterioro de sus carteras. Participamos activamente de la Comisión Consultiva creada en el ámbito del MEF, dónde desarrollamos estas propuestas, generamos mecanismos para la cobertura social al desempleo en el sector, y dónde insistimos en la necesidad de continuar con su funcionamiento para abordar la situación de la Banca Estatal.

 

2.     La Ley 17.613

 

A partir del análisis en dicha Comisión Consultiva, el Ministro de Economía y Finanzas remite al Parlamento Nacional esta ley, la que es aprobada por la unanimidad de los partidos políticos con representación.

El marco legal compuesto de 4  Secciones , se trata de un texto necesario para implementar un camino diferente al de la liquidación lisa y llana de las instituciones financieras suspendidas, tal cual se planteara inicialmente; a la vez que brinda algunos instrumentos fundamentales para  el funcionamiento futuro del Sistema Financiero.

 

Sección 1

·        El capítulo I establece el fortalecimiento de las normas de supervisión y contralor por parte del BCU, si bien sigue faltando alcanzar una verdadera supervisión consolidada global.

·        Los Capítulos II y III establecen nuevas normas de liquidación de instituciones financieras, así como normas específicas para las instituciones suspendidas hasta ese momento.

·        El Capítulo IV establece las herramientas legales en lo que finalmente se conformó en el NBC, así como autorizaciones específicas para lo que en ese momento se afirmaba constituiría la reapertura del BDC, posteriormente frustrada.

·        El Capítulo V contiene disposiciones generales.

Sección 2

El Capítulo I establece la creación de la Superintendencia de Protección del Ahorro Bancario.

Sección 3

Se conforma el Seguro de Desempleo Bancario.

Sección 4

Se establecen disposiciones transitorias.

 

3.     El proceso en el sistema cooperativo

 

Las Cooperativas de Ahorro y Crédito  luego de la Crisis de la Tablita cubrieron la demanda de servicios bancarios de los sectores de la producción, servicios y consumo que los “grandes Bancos” despreciaron en el conjunto del país. El importante desarrollo alcanzado se sustenta en parte por el valor agregado de la participación de los usuarios en los Comités de Créditos, y la fuerte vinculación a las realidades locales en todo el país.

 

Las cooperativas no siguieron los patrones del resto de las instituciones de intermediación financiera en la reciente crisis. Ello es observable en la fidelidad de sus ahorristas  que mantuvieron casi en la totalidad sus depósitos ( la corrida alcanzó al 20 % frente al 56% que tuvieron los bancos extranjeros) y su explicación se encuentra en la estructura social de los ahorristas y el compromiso hacia al sistema cooperativo que es visto como diferente del banco tradicional.

 

También podemos distinguir la solución de la Cooperativa CAYCU, suspendida el 4 de agosto que fue absorbida por COFAC y donde los depositantes tienen asegurado el 100% del cobro de sus ahorros en una reprogramación similar al NBC. No se puede decir que la crisis no las golpeó (aumento de morosidad) pero es auspicioso el proceso de reconversión y reajuste donde aparecen nuevas propuestas (la incubadora de empresas, los microcréditos, etc.)

 

 

4.     La realidad actual

 

Son muchos los temas que quedan pendientes y donde los uruguayos nos debemos soluciones de fondo. Pero hay temas en los que no podemos quedarnos solo en la evaluación sino que requieren de la adopción de medidas políticas-administrativas, y en la mayoría la necesidad de legislar. Las medidas y objetivos planteados por el Sindicato hace más de un año siguen básicamente vigentes en la agenda del país en este momento.

La lentitud del proceso que llevó finalmente a que en Diciembre del 2002 se aprobara la Ley 17.613 lamentablemente mostró el acierto de dichos planteos:

·        la desocupación creció 5 puntos,

·        la caída de un  importante número de empresas,

·        ausencia de financiamiento y crédito,

·        caída del PBI en casi un 10% en un año,

·        aumento del endeudamiento externo, y del déficit de las cuentas fiscales, estando planteado el riesgo del “default”

·        un importante proceso de desintermediación bancaria en el financiamiento al sector productivo primordialmente,

·        la brutal pérdida del valor de los activos de estas instituciones.

Se procedió a la modificación de la carta orgánica del BHU,  bajo criterios sugeridos por los organismos financieros internacionales, cuestionando la vigencia de su rol, y sin atender los impactos sobre la industria de la construcción (empresas y empleo) en la reestructura iniciada.

El desafío consiste en  un cambio en las soluciones económicas ensayadas, dónde el Estado tiene un papel primordial a jugar para interrumpir esta espiral recesión-crisis-desempleo-endeudamiento.

Estamos sin dudas ante la mayor caída de la inversión, y en un fuerte proceso de destrucción de capital (físico, instalado, humano), dónde a partir de una realidad que nos marca que recursos del exterior no ingresarán, inclusive el endeudamiento con los organismos financieros internacionales esta muy acotado, el tema del ahorro y el financiamiento se vuelven imprescindibles.

La reestructura en curso del sistema financiero, convive con un proceso de desintermediación financiera, dónde el financiamiento se traslada de los canales bancarios tradicionales para determinado segmento de la demanda habilitados a utilizar algunos instrumentos del mercado de capitales. Mientras que importante sectores de la actividad productiva vuelven a “los viejos prestamistas” que no están sujetos al contralor del BCU, y que si bien siempre han existido, actualmente han cobrado una mayor incidencia ante la ausencia de oferta crediticia.

La aversión al riesgo, en una visión pro-cíclica de las instituciones financieras, lleva a que desde el sector bancario privado la oferta crediticia quedara restringida al crédito “transaccional”.

El BROU se encuentra impedido de cubrir la demanda de financiamiento no sólo por los efectos de la crisis vivida, sino, fundamentalmente por la situación de su cartera que tiene un importante índice de morosidad, exigiendo un gran nivel de previsiones. Se llega a esta situación principalmente por la responsabilidad de éste y de los anteriores Directorios de la Institución en la gestión del otorgamiento de créditos así como las Refinanciaciones aprobadas desde el sistema política. Claramente se ha configurado un sistema perverso de incentivos a todo nivel, y su reversión supone nuevos incentivos, así como el desarrollo de capacidades para llevarlo adelante.

Este diagnóstico es también de aplicación a la situación vivida por el Banco Hipotecario al que se le suma los notorios problemas de descalces de monedas y plazos que se originan a comienzos de los 90´s.

 

Junto a ello la ausencia de una orientación clara para el funcionamiento de los Fondos  de Recuperación de los Patrimonios Bancarios de las entidades en liquidación, conspiran  contra el desarrollo de la necesaria reestructuración de la deuda de miles de empresas y personas, a la vez que dilatan la necesaria generación de transparencia y confianza en el proceso de recuperación de los ahorros.

 

5.     El Sistema Financiero: UN ASUNTO DE ESTADO.

Una agenda imprescindible a discutir para cambiar el sistema financiero:

·        Contenido Democrático

Ø      Los costos que han significado para el conjunto de la sociedad uruguaya, no sólo esta crisis, sino el desarrollo de la política llevada adelante en cuanto al sistema financiero, trascienden el poder de decisión de un Ministro, un Directorio, etc.

·        Riesgo moral:

Ø      Tanto el correspondiente de los banqueros,  de los deudores, de los  depositantes  así como de los supervisores.

·        Dentro de los Activos bancarios: el endeudamiento

Ø      No compartimos refinanciación que no sea selectiva

Ø      Tampoco acordamos suspensión de ejecuciones lisa y llana

Ø      Hay deudas que deben cambiar de propiedad

Ø      Mecanismos fiscales compensatorios

Ø      Constitución de un Fondo de Garantía

Ø      Las carteras “pesadas”:

q       atender las carteras pesadas de los bancos estatales y de las liquidaciones en trámite,

q       administrar el fondo de garantía .

Ø      la oferta crediticia:

q       recuperar el crédito en moneda nacional,

q       el costo del dinero

·        Para los Pasivos bancarios:

Ø      Reglamentar y poner en práctica la constitución de un Seguro de Depósitos, a través de la Superintendencia de Protección al Ahorro Bancario.

·        Supervisión y Contralor :

 Otros aspectos en cuanto al diseño del Sistema Financiero:

Ø      Control y transparencia sobre el destino del ahorro a través del crédito

Ø      Redefinición de los alcances del secreto bancario funcional al nuevo sistema financiero

Ø      El fomento de la bancarización, o más bien la re-bancarización

Ø      Creación de comités de usuarios

Ø      Resolver la forma jurídica de los bancos extranjeros

Ø      Una ley de competencia bancaria

Ø      Delimitar claramente la actividad de banca nacional y banca off shore

Ø      Establecer  criterios de integración de los bancos estatales en base a la idoneidad y profesionalidad

Ø      ¿Siguen siendo aplicables a rajatabla las recomendaciones hasta hoy aplicadas de Basilea?

Ø      La coordinación regional, tanto de las políticas de supervisión y contralor, como en el diseño del nuevo sistema financiero.

 

6.     UN MECANISMO  PARA LA SOLUCIÓN

6.1.   La creación de la "Comisión para la Reconversión del Sistema Financiero", integrada por representantes :

·  Banco Central del Uruguay (BCU),

·  Cámaras de entidades financieras (ABU, CACIF, etc),

·  Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU)

·  Un delegado de los bancos del Estado

·  Un delegado de cada partido político con representación parlamentaria,

·  Un órgano consultivo con representación de los usuarios del Sistema.

6.2.    Finalidad

Analizar la implementación de medidas tendientes a abordar los problemas emergentes del proceso descripto:

·  Reestructura del endeudamiento, para lo que es necesario abordar dos situaciones urgentes:

o       Las carteras 4 y 5 del BROU

o       Los criterios de funcionamiento de los FRPB de los bancos en liquidación.

En ambos casos, en forma unificada o separadamente, debe encararse un proceso de recuperación de activos respetando el criterio de “administración bancaria”, que a la vez de maximizar la recuperación, permita en función de un análisis selectivo, sectorial, y atendiendo a  las prioridades en cuanto a la generación de empleo y la recuperación productiva, la reestructuración del endeudamiento.

Para ello proponemos la creación de una entidad pública de derecho privado, dirigida por un Consejo Honorario integrado por representantes de las fuerzas políticas y los usuarios.

 

 

 

 

5.3 . Otros aspectos generales a considerar

 

A modo de ejemplo citamos algunos:

·        Somos partidarios de capitalizar a los Bancos Oficiales. Es un esfuerzo en que toda la sociedad aporta y por lo tanto es imprescindible tanto el capitalizarlos como cambiar sus modelos de Dirección y gestión pues de lo contrario volveremos a encontrarnos con un Banco con 1.400 millones de dólares en categorías 4 y 5.

·        Somos partidarios de buscar soluciones para el endeudamiento pero no sobre la base de refinanciaciones no selectivas, donde tampoco es suficiente el análisis caso a caso, sino que se deberá priorizar el estudio estratégico por rama de actividad que permita salir del ciclo cerrado de refinanciaciones que nacen con la seguridad de que no van a pagarse.

·        Proponemos el análisis a fondo de la dolarización de la economía, fundamentalmente en lo referido al crédito, pues ha quedado probado las consecuencias nefastas que ello implica para usuarios y empresas cuya actividad no esta ligada a una moneda externa. Se deberían tomar en consideración el riesgo de cambio, la posición de moneda del usuario, una política de estímulo al crédito en moneda nacional y Unidad Indexada, etc.-

·        Incorporar a la oferta crediticia segmentos marginados de la misma, supone pensar en una política de desarrollo del denominado “microcrédito”, así como el desarrollo de nuevas entidades como los Bancos de Fomento y de Inversión.

 

Es esta una síntesis muy limitada de temas que entendemos el país debe encarar. Y nuevamente reiteramos que lo que buscamos no es que todos compartan nuestra visión, ni los caminos que, desde nuestro punto de vista, son los mejores o indispensables; pero creemos también que de toda crisis se deben sacar conclusiones y sobre todo encarar correcciones, pues si no lo hacemos estaremos condenados a seguir tropezando con las mismas piedras. El futuro no espera.

 

 

PARA SALVAR EL PAIS

por un sistema financiero

que le sirva a los uruguayos

Agosto de 2003

 

Aebu Pit-Cnt