Stiglitz: Los ecuatorianos deberían estar muy preocupados

 

El estadounidense Joseph Stiglitz fue vicepresidente del Banco Mundial, asesor económico del gobierno de Bill Clinton y Premio Nobel de Economía en el 2001 y tiene una visión cuestionadora frente al Fondo Monetario Internacional. Catalina Esparza, de Radio City, conversó con él, quien estaba en Londres, por teléfono el miércoles pasado.

 

Pregunta: ¿Qué puede esperar América Latina tras el nombramiento de Rodrigo Ratto a la cabeza del Fondo Monetario Internacional?

 

Respuesta: Yo esperaba que el  nombramiento contara con un procedimiento más democrático. No fue así. Nuevamente fue la opción de Europa. Ya Alemania había estado en la dirección del Fondo así que quedaban España y Francia. Hay que destacar también que la importancia que el Fondo le da a la ideología en sus programas está diseñada por la comunidad financiera y por el conservadurismo de los directores que eligen. Un ejemplo es (Horst) Kohler, él se convirtió en el candidato presidencial del partido conservador alemán, lo que no reflejó una visión balanceada sino a la derecha de ese país. El actual director viene del partido conservador de España.

 

Tradicionalmente los líderes del Fondo Monetario han sido burócratas, y los burócratas son críticamente menos sensibles a ciertos temas de interés en su región; muy a menudo cometen errores políticos enormes que resultan muy costosos para una organización pública internacional. Hay muchas ventajas cuando se tiene a alguien que al menos ha participado en una elección como el señor Ratto. Puede ser ventajoso tener a alguien que estuvo involucrado íntimamente con un proceso electoral en un país europeo, aunque no sea muy versado en lo que sucede en la economía y el desarrollo.

 

P: Estados Unidos está haciendo múltiples esfuerzos por lograr acuerdos comerciales con muchos países; en estos momentos las negociaciones de Ecuador y Colombia están adelantándose, ¿qué podemos esperar de estos acuerdos los ciudadanos comunes y corrientes?

 

R: Pienso que ustedes deberían estar muy preocupados. En la década posterior a que México suscribiera un tratado de libre comercio con Estados Unidos, los salarios cayeron y el ciudadano común y corriente resultó perjudicado. Eso contrasta con los índices de rápido crecimiento económico que experimentó a comienzos del nuevo siglo. Los productores de maíz se  ven afectados al tratar de competir con el altamente subsidiado maíz norteamericano. Entonces, cuando uno reconoce lo que sucede de verdad, se da cuenta que estos acuerdos comerciales no son de muchos, de dos partes, sino que son acuerdos de una sola vía. Y eso no es sorprendente, ¿quién tiene el poder? Todo el poder está del lado de los Estados Unidos, y usa ese poder no de una manera justa, para promover un acuerdo comercial justo, sino uno que solo sirva a sus propios intereses.

 

P: ¿Sobre qué aspectos debemos preocuparnos más?

 

R: Lo que más me preocuparía, y lo he visto en acuerdos con Marruecos y otros países, es que Washington usa su poder para beneficiar a las grandes compañías farmacéuticas, lo que quiere decir que la gente en Marruecos va a tener menos acceso a medicamentos genéricos. Lo que estoy tratando de decir es que drogas que salvan vidas no van a estar disponibles si se lleva a cabo ese autodenominado acuerdo de libre comercio. Este es tan solo un ejemplo de cómo y por qué Ecuador se va a ver perjudicado.

 

P: ¿Qué les diría a los negociadores ecuatorianos? ¿Cómo deben o pueden ellos defender los intereses de las mayorías?

 

R: El primer punto es ir a las negociaciones entendiendo dos cosas. Primero: ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo. Pueden salir perjudicados. Segundo: no vayan con la idea de que de alguna forma mística luego de estos acuerdos el capital va a ingresar en el país y va a llegar la prosperidad. Tienen que darle una mirada concienzuda a lo que se está ofreciendo: las ganancias, los costos, los beneficios, las reciprocidades.

 

P: ¿Y qué deberían mirar con cuidado sobre los planteamientos estadounidenses?

 

R: Les diría que analicen en detalle lo que Estados Unidos hace con respecto al dumping. En mi país (EE.UU.) existe una buena cantidad de lo que llamamos barreras no arancelarias que usa para obtener bienes de los países no desarrollados. Chile vivió esto con el salmón, fue amenazado por sus vinos. Lo mismo se vio cuando se suscribió un acuerdo bilateral con Vietnam. Tan pronto como Vietnam empezó a lograr mejores rutas con su pescado enlatado, Washington sacó ese producto. Con México se trató de excluir los aguacates, los camiones mexicanos, los tomates mexicanos. Los Estados Unidos saben cómo usar los instrumentos disponibles, como las barreras arancelarias, para excluir bienes de otros países. 

 

P: La última vez que conversamos usted decía que un país no va a ser próspero a menos que tenga una política, un programa de crecimiento propio. ¿Este acuerdo con Estados Unidos podría traer ese crecimiento?

 

R: Verdaderamente depende de los términos del acuerdo; si me baso en acuerdos que ya se han firmado, la verdad es que me preocupo, me preocupo de verdad. Te doy dos ejemplos. En el caso de Chile, lo que se firmó le permitía imponer restricciones para contrarrestar la entrada de capitales calientes o especulativos. Así lo hizo en el periodo de crecimiento más grande de ese país en los años noventa, cuando creció el 7%. Esos capitales poco deseados no entraban al país, tampoco había fuga de capitales, lo que permitió que el país no se afectara por la crisis asiática, como le sucedió a Argentina, por ejemplo. Si ustedes firman un acuerdo que les impida imponer esas restricciones a los mercados de capital, perderían la habilidad de lograr  desarrollo.

 

P: Muchos aseguran que la dolarización en Ecuador no ha beneficiado necesariamente a la gente que más lo necesita, a los pobres. ¿Va a suceder ello alguna vez o nunca?

 

R: La dolarización tenía como único objetivo traer estabilidad en los precios y ni siquiera eso logra; entiendan, la estabilidad de los precios por sí sola no trae crecimiento económico. Una inflación excesivamente alta es un impedimento para el crecimiento, pero la estabilidad de los precios si es mal llevada también puede ser un obstáculo para el crecimiento y eso lo hemos visto en uno y otro país.

 

29 de junio 2004.