Como Argentina y Brasil

URUGUAY DEBERÁ TENER SU IMPUESTO A LAS TRANSACCIONES FINANCIERAS

 

Entrevista a LEOMAR PASTORINO, presidente de la Caja Bancaria.

 

MANUEL MÉNDEZ – Recientemente ha asumido como presidente de la Caja Bancaria el compañero Leomar Pastorino, que estaba dentro de la terna presentada por Aebu. Ayer estuvimos dialogando con él, ya a 15 días de haber asumido esta responsabilidad tan fundamental para el sindicato y la Caja Bancaria y queremos compartir esta nota con ustedes.

 

LEOMAR PASTORINO – Este es un desafío que nos tocó, a partir de la designación del Poder Ejecutivo del gobierno del EP-FA-NM, y nos sentimos muy reconfortados por el reconocimiento del colectivo bancario, del sindicato de Aebu, los trabajadores y la propia Caja Bancaria, a la que yo pertenecí, lugar donde ingresé antes de cumplir los 16 años. Es mi casa y la siento así, y me han hecho saber que sigue siendo mi casa. Por momentos, además de la emoción que pasamos el martes 9 cuando asumimos, tenemos ahora la gran responsabilidad de cumplir mínimamente con lo que se nos ha encomendado.

 

Sabemos que en este gremio nada se hace individualmente, y lo que nosotros podemos hacer también va a estar en función de la respuesta colectiva. En ese sentido, tenemos toda la confianza.

 

MM – ¿Se va a comenzar a trabajar con las directivas del Poder Ejecutivo sobre el proyecto aprobado en 2001?

 

LP – Para nosotros esta es la base del comienzo de una nueva etapa. A la luz de estos tres años y medio que han transcurrido desde que la caja lo elevó al Poder Ejecutivo en diciembre de 2001, se ha hecho un análisis detallado del tema. Además, todo eso le costó al presidente de ese momento, Yamandú D´Elía, el cargo. Creemos que habría que reverlo en materia de beneficios, pero en cuanto a la financiación nos parece que vamos a tener que hincarle mucho el diente a las propuestas y al análisis de información, porque tampoco se puede arrancar con propuestas sencillas o poco analizadas para que después sean rebatidas fácilmente. Por lo tanto, vamos a considerar todos los insumos que podamos.

 

Como se sabe, el Consejo Honorario de la caja está compuesto por siete miembros. Tres representan a los afiliados –que en estos momentos son tres consejeros por Aebu– y tres representan a las empresas. También allí hemos encontrado un ámbito de mucha receptividad para nuestra tarea y tenemos varias cosas puntuales que nos están llevando un poco de tiempo estos días, pero que creemos que rápidamente podremos allanar para pasar al tema de fondo, el de la reforma.

 

MM – El déficit mensual de la Caja Bancaria es cercano a los 2 millones de dólares. ¿Es posible reducir gastos, más allá de las medidas de fondo?

 

LP – En cuanto a los gastos de presupuesto, hay que considerar que los trabajadores pasivos, jubilados y pensionistas, han visto reducida su pasividad casi en un 24 %, sin contar a aquellos que les toca el descuento que antes iba a Rentas Generales.

 

MM – ¿Es posible que el IRP que va a Rentas Generales quede en la Caja Bancaria?

 

LP – Eso dependerá de las autoridades que definen esos temas macroeconómicos. Nosotros pensamos que sería importante encontrar una fórmula que aliviara las finanzas de la caja para proceder a un análisis concienzudo de la seguridad social, en profundidad. Pensamos que son los fondos del sector los que tendrían que servir para solucionar los problemas del propio sector, para no generarle otros problemas al país.

 

MM – ¿El Estado puede contribuir a la solución de los problemas de la Caja Bancaria, como usted manifestó el día de su asunción?

 

LP – No sé si se debe plantear en términos de si se puede o no. Creo que el tema de la financiación de la seguridad social en su conjunto ha dejado de ser viable a través de la concepción de aportes bipartitos, de personal y patronal. La situación demográfica de nuestro país hace que la relación activo-pasivo no permita pensar en una forma tradicional, de modo que el Estado tendrá que acudir de alguna forma a una participación en la financiación de la seguridad social. Y a pesar de la situación y la autonomía que tenemos, nosotros también estamos dentro del esquema de la seguridad social del país.

 

MM – ¿El Estado le debe a la Caja Bancaria?

 

LP – El 25 % de nuestras reservas responden a deudas que el Estado tiene con la caja, el 62% son papeles del BCU y el resto son préstamos a los afiliados, que en estos momentos están cortados pero que vamos a proceder a reanalizar esta parte, no solo para llevarle algún beneficio a los afiliados de la caja sino también para potenciar sus reservas.

 

MM – ¿Sería posible postergar la edad de jubilación o poner un impuesto a las transacciones financieras? ¿Qué otras medidas se podrían tomar?

 

LP – Esas dos medidas están en el proyecto de reforma de 2001, y pensamos que hay que analizar el impuesto a las transacciones, que ya existe en varios países de América Latina, como Argentina, Brasil, Bolivia, Venezuela, Perú y Colombia, y creemos que es uno de los insumos que vamos a tener que analizar. Obviamente, es un tema impositivo que habrá que ver con el equipo económico de gobierno.

 

MM – ¿Hay alguna otra directiva que hayan recibido del Poder Ejecutivo?

 

LP – Las directivas son las mismas que de alguna forma tienen todos los representantes del Poder Ejecutivo. Hay una política de austeridad, fundamentalmente, de transparencia, algo en lo que la caja no tiene inconvenientes. Por ejemplo, ya mañana la caja va a tener a disposición de los afiliados y las autoridades de gobierno la información a mes vencido, es decir, al 31 de julio.

 

MM – ¿Les llamó la atención que el FMI abriera opinión sobre un ámbito privado como es la Caja Bancaria?

 

LP – No, eso merecía una consideración a título personal el día que asumimos, más bien era mi visión personal de las cosas.

 

http://www.aebu.org.uy/radio/c&r18.08.05.htm

Jueves 18 de agosto