Publicado en Elconfidencial.com

 

La vivienda y el IVA disparan el dinero negro, que alcanza cotas históricas y ya representa el 25% del PIB

 

Por Carlos Sánchez

Martes, 14 de marzo de 2006

 

El dinero negro avanza. Y lo hace a tal velocidad que, según fuentes acostumbradas a medir la economía sumergida, es muy probable que se  haya alcanzado un récord histórico. Según esas fuentes, el dinero negro que se escapa al control de Hacienda se situaría en estos momentos en  el entorno del 25% del Producto Interior Bruto (PIB). El largo periodo  de expansión que vive la economía española (con crecimientos superiores al 2% desde 1995) podría explicar el crecimiento del volumen de dinero negro en circulación.

 

En algunos estudios, como el que realizaron en 2004 para Funcas los profesores Alañón y Gómez de Antonio, se citan determinados trabajos en los que se establece una relación positiva entre las fases expansivas del ciclo económico y los aumentos de la economía sumergida. Según el citado estudio, las tasas de variación del dinero negro retrocedieron

prácticamente de forma ininterrumpida -salvo en la segunda mitad de los años 80- entre 1976 y 1995, pero a partir de este último año se produce un crecimiento sostenido que ha vuelto a situar el crecimiento de la economía sumergida en tasas similares a las alcanzadas a mediados de los 80 y principios de los 90.

 

Dicho en otros términos, se ha pasado del 16% en 1995 al 18,2% en 2002. Desde ese año, se habría producido un fuerte aumento ligado, en buena medida, al boom del mercado inmobiliario. Según ese estudio, nunca antes se había alcanzado el 20% de economía sumergida.

 

Tres organismos oficiales: el Instituto de Crédito Oficial, el Consejo Económico y Social y el Instituto de Estudios Fiscales estimaron hace algún tiempo que la economía sumergida se situaba en el entorno del 20% del PIB, pero en los dos últimos años la información disponible da indicios de un crecimiento sostenido respecto a esos niveles. En concreto, se señala que el aumento de la demanda de billetes de 500 euros sería la prueba del algodón del crecimiento del dinero negro.

 

En enero pasado circulaban en España 96 millones de billetes de 500 euros, lo que supone un aumento de más del 50% respecto a los primeros meses de 2004. Más de la cuarta parte de los billetes más grandes (369 millones en toda la Zona del Euro) fueron requeridos al Banco Central Europeo -que es quien los emite- por parte del Banco de España, que de esta manera atiende la demanda de papel que le hacen sus clientes (el sistema financiero). Esto significa multiplicar por tres el peso que tiene la economía española en el conjunto de la Eurozona.

 

Investigación oficial

 

La excesiva demanda de billetes de 500 euros por parte de las entidades financieras españolas provocó que hace unos días el anterior secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, reclamara al Banco de España que investigara las razones de ese fenómeno. Ordóñez se equivocó de destinatario, porque quien realmente tiene capacidad de

investigar es la Secretaria de Estado de Economía, dirigida por David Vegara. De los 77.692 millones de euros que circulaban en enero de este año, más de la mitad (47.785 millones) tienen un valor facial de 500 euros.

 

El efectivo total en manos del público es uno de los instrumentos que se suelen utilizar para cuantificar la cantidad de dinero negro, toda vez que se supone que en la economía sumergida un gran número de transacciones son realizadas en efectivo para no dejar rastro alguno sobre pagos y cobros.

 

En un reciente estudio publicado por la revista especializada Consumer se concluía que el 60% de las inmobiliarias aceptaron mediar ?sin poner ningún tipo de impedimento? en operaciones de sus clientes con dinero negro. El trabajo estadístico se hizo con una muestra amplia: 318 inmobiliarias distribuidas en 18 provincias españolas.

 

Otro de los indicadores que estarían reflejando un aumento del dinero negro se refiere a la discrepancia que reflejan las estadísticas entre el dinero que sale de los cajeros automáticos y la utilización de tarjetas como medio de pago. Aunque España es uno de los países del mundo con más ciudadanos con tarjetas, la evolución del consumo no se corresponde con la cantidad de efectivo que sale de los cajeros, lo que indicaría el uso de dinero negro.

 

Pisos escriturados a la baja

 

Los notarios han estimado, igualmente, que en la vivienda usada y las pequeñas promociones los precios escriturados se sitúan entre un 30% y un 40% más bajos que lo pagados realmente por el comprador. Los acuerdos entre las dos partes se cierran, en muchos casos, en las propias notarias, después de que el fedatario público abandone el despacho.

 

Por este motivo, el proyecto de ley de Prevención del Fraude Fiscal, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, pone especial atención en el mercado inmobiliario. La futura Ley obligará a consignar en las escrituras notariales el NIF y el medio de pago empleado en la compraventa. Si esa información no aparece, la escritura no podrá inscribirse en el registro de la propiedad correspondiente. Un tercio de los medios con que cuenta la Agencia Tributaria se destinarán este año a luchar contra el fraude inmobiliario, que en los últimos años se ha extendido con fuerza en las juntas de compensación, órganos que agrupan a los propietarios de suelo.

 

El IVA es, junto a la vivienda, el otro polo que genera más dinero negro, pero en este asunto la información oficial es totalmente opaca.

La Agencia Tributaria da cuenta del dinero aflorado por la actuación de los inspectores de Hacienda, pero no hay estimaciones sobre el volumen de fraude. Un fraude que afecta, fundamentalmente, a los autónomos y los pequeños empresarios.