¡Podéis hacer algo para poner fin a la guerra!

 

Queridas/os amigas/os:

 

Los últimos seis días han sido difíciles, ¡¡¡volvemos a estar en guerra!!!  Volvemos a vivir con miedo y a sufrir con toda la destrucción que vemos en Líbano, Israel y Palestina.

Decidí escribiros porque algunas/os, especialmente tras las noticias del ataque en Nazareth, empezasteis a llamar para preguntarnos qué tal estábamos y qué podíais hacer para ayudar.

 

Os cuento: no hemos sufrido ningún daño físico todavía. Yo particularmente echo mucho de menos un discurso racional en estos momentos. Echo de menos la voz de todos los hombres y mujeres que luchan y siguen luchando por la paz en la región. Y lo echo de menos no porque el trabajo pacifista haya cesado, sino porque no podemos expresar nuestras ideas. Desde aquí, es como si el mundo estuviera celebrando esta guerra. Y siento que no podemos solas/os con la carga. El movimiento pacifista de Israel ha conseguido organizar varias pequeñas manifestaciones hasta el momento pero no que los medios de comunicación informen al respecto.

 

Atender a las noticias que salen en los medios de comunicación israelíes me pone furiosa. La mayor parte de los analistas son hombres, Generales, que celebran esta guerra, y la mayoría le pide al gobierno que siga con la guerra y con la destrucción. En los primeros días se negaron a llamarlo guerra, decían que se trataba sólo de una acción. Pensaban que la cuestión quedaría resuelta con dos o tres días de ataques aéreos en Líbano. Ya lo llaman guerra y llevan al menos una semana trabajando la opinión pública. Lo más alucinante es que en los últimos días la televisión israelí ha dejado de dar información sobre los sitios concretos en que se están dando los ataques y no se muestra a la población estadounidense el sufrimiento de la gente herida. Se centran totalmente en la destrucción de los edificios y la infraestructura en Líbano. Parece que a nadie interesa lo que le ha ocurrido a la gente que usaba estos edificios.

 

Entre la gente de Israel, presencio el miedo de la gente adulta y de las y los niños, la incertidumbre, el desamparo. En los medios de comunicación no se refleja esta realidad emocional; al contrario, estos sentimientos son silenciados porque en tiempos de guerra el papel de los medios de comunicación y de los políticos es proteger la moral del pueblo. La gente de Israel no debería expresar esos sentimientos porque su papel hoy es entregar con convicción y alegría a sus hijos a la maquinaria de guerra, y sufrir en silencio.

El ejército está preparando a la opinión pública israelí para una guerra larga y después vendrá el silencio, prometen, destruiremos el estorbo y llegará el silencio, intentan convencerlos, y la mayoría de la gente se lo cree ¡¡y empieza a hablar en estos términos!!

No les dicen que los últimos 60 años han demostrado que no tienen razón, que están equivocados, no les dicen que la historia de la humanidad demuestra que esa teoría es errónea, ni que la guerra no resuelve ningún problema, sino que crea cientos de problemas más. 

 

Los medios de comunicación árabes (excepto los canales de noticias) siguen con sus programaciones como si nada. Los canales de noticias están saturados también de análisis masculino que sólo habla de Hezbollah y la oportunidad de sus acciones. No defienden que la guerra sea una estrategia, sólo hablan del ritmo de las respuestas bélicas. Los reporteros informan desde sitios donde no hay gente. No muestran el sufrimiento.

 

Viviendo entre las y los ciudadanos palestinos de Israel, que están en casas sin protección (no hay refugios públicos en los pueblos árabes de Israel, y la mayor parte de las viviendas son muy viejas y no disponen de los refugios de seguridad que desde 1992 son obligatorios en todas las viviendas) y tienen que lidiar día a día con los cohetes que caen en sus pueblos y toda la destrucción que traen consigo, todo el miedo y la inseguridad (Megd Alkrum, Bikaae, Kuferyassif, Abusinan, Yanouh,  Joulis, Nazareth), trabajando con niñas y niños y familias que están sufriendo esto, veo cómo la mayoría no sabe ya cómo tranquilizar a sus niñas/os, cómo consolarles para que olviden sus pesadillas, etc. Estas voces no están siendo escuchadas, no hay espacio para esta escuchar a estas personas en estos días demenciales.

En cualquier caso, aquí también se celebra la guerra. Las noticias no muestran el verdadero panorama de muerte y destrucción: personas quemadas, muertas y heridas, y esto hace posible que la mayoría de la gente pueda alegrarse con los ataques a Israel. Dicen: “Al fin Israel está sufriendo lo que sufre nuestro pueblo. Al fin Israel tiene la guerra en casa, y no en la tierra del Otro Pueblo (Gaza y Cisjordania, el Golán, Líbano). Al fin el Ejército invencible no puede impedir que las cohetes de Hezbollah lleguen a Haifa. Al fin se hiere el orgullo de los políticos y generales israelíes".

 

En una situación como ésta, el trabajo del movimiento pacifista es crucial pero no podemos hacerlo sin apoyo. Necesitamos toda la ayuda y apoyo que se pueda conseguir.

 

Podéis luchar contra la guerra aportando vuestro granito, tanto individualmente como en grupo: hay que exigir a las autoridades israelíes (embajadas) que paren la guerra, y a las autoridades estadounidenses (embajadas) que dejen de apoyar esta guerra, hay que enviar cartas a Hisbalh pidiendo que se pare la guerra. Ayuda que le hagáis ver a todo el mundo que la guerra no es un medio para resolver los problemas, sino que una fuente de problemas. Para lograr la paz, la justicia y la seguridad tenemos que exigir el: 

 

Basta de guerra

Basta de destrucción

Fin a la ocupación

Reconocimiento del derecho del pueblo palestino a un estado independiente que pueda convivir junto al de Israel

Negociaciones de paz

 

Vuestra,

Nabila Espanioly

18-7-2006 

 

Al-Tufula Center
P.O. Box 2404
Nazareth, 16000
Israel
Telefax: 972-4-656-6386

 

 

Traducción: Traducciones Ilegales (aceleradas) 2006 (mujerpalabra.net), para Red de Mujeres de Negro contra la guerra