Queremos compartir con ustedes el testimonio de la compañera Elena Zaffaroni, (para quienes no la conocen es familiar de un compañero detenido desaparecido) para que de  otra forma más,  nos solidaricemos en el sentimiento y en la incansable lucha, por ell@s, por verdad y justicia .....

 

  

Queridos todos: Hace días que les debo este mail. No precisamos explicitar las cosas, para haber compartido el viernes desde el lugar en que estaba cada uno la inmensa emoción de ese día. Emoción ambivalente, por supuesto, pero profunda, removedora...con el ayer tan presente en ese Batallón.

En un principio la invitación era para 6 personas. 6  lugares en una camioneta militar que saldría del edificio Libertad. Fuimos 15 y todos entramos (en las camionetas y en el cuartel).

Un día de una lluvia constante y copiosa. Tuvimos que recorrer unas 3 cuadras a pie,

atravesando charcos que eran como lagunas, con el agua a media pierna...

Las viejas, como siempre, dando ejemplo de su inquebrantable dignidad, no dudaron en "sumergirse" por esos barros. Una hora y media, con el agua que venía de todas partes, silenciosos, conmovidos.

Nadie ofreció una silla, un resguardo. Para ser sinceros, ninguna lo solicitó y a nadie le importó. Fue  Luis, el antropólogo argentino que se preocupó por abrir una carpa, que quedó en penumbra, para hacer la espera menos dura. Panario y su equipo no llegaban; confundieron la hora; ese fue el motivo de la espera. Vino bien. Mientras esperamos caminamos un poco, aunque el lugar está limitado: los sauces enormes ¿serán los que plantaron luego de hacer las fosas?.nadie preguntaba nada, todos cavilábamos solos. Estábamos en medio del campo, en la famosa "cancha de fútbol" referente de los enterramientos...un área inabarcable para los trabajos de los arqueólogos...pero concientes del

momento impresionante que estábamos viviendo. A nuestra derecha, y un poco alejados  los

galpones que los testigos llaman 300 Carlos, el Infierno... ¿serán esos? ¿son cinco? sí, eran. La presencia de los compañeros, las compañeras...se sentían desde esos galpones donde no pudimos entrar...Tampoco lo pedimos.  La "visita" tuvo sus reglas, supongo, aunque nadie mencionó nada  y creo que también el silencio y la serena presencia de "las viejas" fue lo que marcó la tónica de ese encuentro.... Todos conscientes, ellos y nosotros, de lo que estaba pasando.  Los resultados concretos serán muuuy difíciles de hallar si no hay más testimonios. Pero esto fue impresionante.

Al regreso, una conferencia de Prensa que dio Familiares en el Edificio Libertad. Eso ya lo vieron. Javier, como siempre, se puso la carga al hombro y estuvo maravilloso. Sobrio, emocionado, firme. Dijo lo que todos queríamos decir.

Las repercusiones, importantes. La tarea, sigue como siempre, como si nada

hubiera sucedido, pero más juntos, más hermanos, más compañeros...

Un abrazo, Elena Zaffaroni