Primera actividad preparatoria para los talleres de "actualización ideológica"
Rubio y Laguarda a favor de "tasa Tobin" a transacciones financieras

El secretario general del PS, Manuel Laguarda, y el senador de la VA, Enrique Rubio, apoyaron la creación de la tasa Tobin (un impuesto mundial a las transacciones financieras con destino a combatir la pobreza y la marginación) como forma de comenzar a democratizar la globalización de la economía. Mundialización y globalización fueron el eje central de las exposiciones de una actividad preparatoria de la próxima discusión ideológica de la izquierda uruguaya.

Rubio, el economista José Roca (afín a la Corriente de Izquierda), junto a Laguarda, conformaron el panel de la actividad que ayer organizaron las coordinadoras de Montevideo en el local del 26 de Marzo. La reivindicación de un impuesto a los movimientos de capitales (tasa Tobin), apoyada por el dirigente del PS, es una de las medidas postuladas a nivel internacional por distintas organizaciones políticas y sociales, que se expresaron también en las protestas callejeras (Seattle, Washington y Praga) en cada reunión de los organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el FMI. Sin embargo, la caracterización de "globalización" como el estadio actual del capitalismo no fue compartida por el economista Roca, quien advirtió que "ese es un término elegante para no nombrar al imperialismo". Un dato de la realidad Laguarda sostuvo que "a la globalización la entendemos como un proceso y como un resultado. En rigor la globalización comenzó con los grandes descubrimientos de los siglos XV y XVI. Esto fue teorizado por historiadores como Braudel y Wallerstein con los conceptos de 'Economía Mundo' y el concepto de Sistema Mundial. Y se sigue procesando en estos días, en rigor es un proceso no terminado, no completado: hay áreas obviamente no globalizadas en el planeta". "Si quisiéramos tomar una definición muy clara y al mismo tiempo muy abarcativa, la tomamos del economista compatriota Porto: podemos decir que la 'globalización es aquella situación en la cual el contexto mundial es el referente para la toma de decisiones'. Esto quiere decir que cuando un agente político, económico, cultural, etc., toma decisiones en su área, si el contexto mundial es un referente para sus decisiones, es un agente que vive en un mundo globalizado". Tras la explicación de las causas estructurales que llevaron a ese desarrollo del capitalismo y las fuerzas productivas conocido como globalización, el dirigente socialista afirmó que la caracter’stica del presente "es un capital por encima de fronteras.Esto quiere decir que de esa manera maneja el incremento de las fuerzas productivas, las inversiones, la tecnología, la mano de obra, el comercio, etc. Llegamos entonces al concepto de fábrica global, es decir que se articulan procesos productivos diversos, y de esta manera confluyen en la elaboración de un mismo producto, insumos que vienen de pronto de distintos territorios y que confluyen en un producto final elaborado en un lugar lejano de aquel de donde partieron los insumos originales". Laguarda sostuvo que en la actual fase se cumplieron las predicciones de Marx en cuanto a la concentración y la centralización del capital, del poder y de la riqueza, "a niveles inimaginables". En cambio no sucedió lo mismo con sus pronósticos de una sociedad dividida en dos sectores muy claros, un núcleo pequeño de capitalistas y una gran masa de proletarios, por el contrario hoy la sociedad es muy diversa, advirtió el secretario del PS. "Es un capitalismo centrado en el tremendo peso de las transnacionales que diseñan el mundo de acuerdo a sus intereses. Asistimos a la hegemonía del capital financiero, capitalismo móvil, internacionalizado y central. Capital que se traslada de un extremo a otro del mundo y que controla él, en última instancia, tanto a las transnacionales como a los centros del poder político", observó Laguarda. Alternativas La globalización, sostuvo Rubio, tiene una asincronía esencial, los comandos políticos residen en los estados, mientras los económicos son de escala mundial. "Esto hace que como no se han desarrollado con igual velocidad los procesos de integración política que los económicos, el mundo ha quedado sin capacidad de conducción en lo político. Entonces se da la situación de que la l
ógica de los actores que operan en la economía mundial (con la única preocupación de la tasa de ganancia) impacta con sus acciones profundamente a la sociedad. Se torna ingobernable". Este proceso de integración mundial se ha hecho, añadió, en beneficios de unos pocos y con la marginación de la mayoría, todo por el predominio filosófico del neoliberalismo. Para Rubio la batalla hacia un modelo alternativo al actual, debe ser planetaria y contrahegemónica. El primer escalón son los espacios regionales y nacionales, agregó. Sin embargo, advirtió que no se llega a eso si la izquierda no avanza a nivel nacional, le resultaría imposible proyectarse a escala planetaria. La salvedad es que no es posible pensar exclusivamente en un proceso revolucionario de transformación en los límites de un Estado, pero sin una base de proyección tampoco es factible avanzar hacia un cambio mundial."Piensa global y actúa local, también piensa local y actúa global", sostuvo. Rubio dio el ejemplo de la tasa Tobin como una forma de pensar a nivel internacional y de las medidas de aumentar los encajes bancarios planteada en Chile, que permitía inversiones productivas y no la ganancia fácil de capitales volátiles. Laguarda, planteó ir hacia una globalización democrática, con pasos inmediatos como el impuesto a la circulación del capital financiero, de lo contrario "el mundo va hacia el colapso de la civilización". A su entender es posible construir una alternativa con el socialismo como horizonte, pero buscando entendimientos a nivel regional que lo acerquen y recuperando el nivel de la política como el lugar donde el ciudadano incide, decide y puede modelar su proyecto colectivo e individual. "Imperialismo" Por su parte, Roca, si bien acordó en medidas que tiendan a resolver una alternativa a la situación, discrepó con llamar globalización a lo que él entiende es imperialismo. En su intervención se preguntó cuáles de las propiedades del imperialismo no están presentes. Hay concentración de la riqueza y de empresas; unión del capital bancario, industrial y agrario; exportación de capitales con fines productivos o especulativos, y reparto del mercado mundial, concluyó Rocca. Publicado en "La República" en octubre de 2000