Falleció James Tobin

12 de marzo  2002

por PAUL KRUGMAN

James Tobin – Profesor de la Universidad de Yale , laureado con el Nobel y consejero de John F. Kennedy - murió ayer. Fue un gran economista y un destacado hombre  bueno; su pasaje simboliza, para mi, el pasaje  de una era, en la cual la discusión económica era más agradable y mucho más honesta de lo que es hoy.

Tobin era uno de esos teóricos económicos cuya influencia alcanza hoy a mucha gente que nunca ha oído hablar de él,  no obstante tenga sus discípulos. Era también, una figura pública, en un tiempo el abogado más prominente de una ideología que podemos llamar de libre-mercado Keynesiano - creencia en que el mercado es una cosa buena, pero que trabaja bien si el gobierno está listo para limitar sus excesos.

De alguna manera,  Tobin fue un original Demócrata Nuevo; es irónico que algunas de sus ideas esencialmente moderadas hayan sido secuestradas últimamente por los extremistas de derecha y de izquierda. Tobin fue  uno de los economistas que trajeron la revolución Keynesiana a América. Antes de esa revolución, no parecia haber en la economía ningún terreno intermedio entre el fatalismo del laissez- faire  y la intervención severa del gobierno,  y con las políticas del liberalismo culpadas extensamente por la gran depresión, era duro ver cómo la economía del libre-mercado podría sobrevivir. Juan Maynard Keynes cambió todo eso: con un uso juicioso de la política monetaria y fiscal, él sugirió un sistema de libre-mercado que podría evitar las depresiones futuras. Qué agregó James Tobin? Básicamente, él tomó el Keynesianismo crudo, mecánico, frecuente en los años 40, y lo transformó en una doctrina por lejos más sofisticada, que se centró en los tradeoffs que los inversionistas hacen mientras  calculan el riesgo, el retorno y la liquidez. En los años 60 el Keynesianismo sofisticado del Sr. Tobin lo convirtió en el opositor intelectual más conocido de Milton Friedman, el entonces abogado de una doctrina rival (y algo naïve) conocida como monetarismo. Para la cual valía  la insistencia de Friedman de que los cambios en la fuente de dinero explican todas las subas y bajas de la economía, esta doctrina no resistió la prueba del tiempo.

Tobin vió  que los precios del activo como la fuerza impulsora detrás de las fluctuaciones económicas nunca habían estado mejor.  (Friedman es un gran economista - pero su reputación ahora se basa sobre otro trabajo.) Pero Tobin es probablemente mejor conocido hoy por dos ideas políticas, que han sido secuestradas – según sus propias palabras - por gente cuyas visiones políticas él no compartió. Primero, Tobin fue la fuerza intelectual detrás de la reducción de impuestos de Kennedy, que comenzó el auge de los años 60. La ironía es que esa reducción de impuestos es elogiada hoy en día generalmente por los conservadores de la línea dura,  los cuales miran los cortes como un elixir para todo lo que les aflige.

Tobin no estuvo de acuerdo. De hecho yo estuve con él en un panel la semana pasada, donde él discutió fuertemente que actual situación llamar para más doméstico gasto, no más de impuestos reducción. En segundo lugar, detrás en 1972 Sr. Tobin propuso que los gobiernos impusieran un impuesto pequeño sobre transacciones de moneda extranjera, como manera de desalentar la especulación. El pensó este impuesto a medida  como uns manera de ayudar a promover el libre cambio, por asegurar al país que podría abrir su mercado sin exponer a sí mismo al quebrantador movimiento del " dinero caliente." Una vez más la ironía: el " impuesto de Tobin " ha sentido bien a un favorito de los opositores de la duro-línea del libre cambio, especialmente el grupo francés Attac. Como Sr. Tobin declaró, " el aplauso más ruidoso está viniendo de la cara incorrecta." Por qué me siento que las marcas que pasan de Sr. Tobin el final de una era? Considere a ese consejo de consejeros económicos, la colección más notable de Kennedy del talento económico servir el gobierno de ESTADOS UNIDOS puesto que Alexander Hamilton pondered solamente. Sr. Tobin, era increíblemente solamente uno tres del futuro Nobelists entonces que trabajaba en el consejo. Tal grupo sería posible hoy? Lo dudo. Cuando Sr. Tobin ir Washington, economista superior  ser no conforme terminante político tornasol prueba - y él nunca tener ocurrir que job descripción de las funciones incluir decir cosa que ser manifesto falso. Opinión de la necesidad I más?

Hablé ayer con Guillermo Brainard, otro profesor de Yale que trabajó con  Tobin, quien comentó la fe de su colega en el  “poder de las ideas." Ésa es una fe que es siempre más dura de mantener, pues las malas ideas con el forro político de gran alcance dominan nuestro discurso. Siento mucho la falta de James Tobin, y estoy de luto no sólo por su desaparición, sino por la desaparición de una era cuando los economistas de tal decencia fundamental podrían prosperar, e incluso influenciar a  la política.