El frente se ensancha: Stiglitz a favor de la Tasa Tobin

 

Entrevista al premio Nobel Joseph Stiglitz (consejero de Clinton en el primer gobierno, ex-vice director del Banco Mundial, hoy con posiciones muy críticas con respecto del liberismo y sostenedor de la T. Tobin), transmitida por el canal alemán ARD. Monitor, 13 de mayo 2002.

 

Pregunta: Cada dia mil millones y medio de dólares - es la cifra que se lee en Internet- son movidos de un lado para el ptro del planeta en el curso de cambios especuativos. El 80% de tal dinero es dinero a corto plazo, que “quema”. Se escuchan llamados a favor de la tasación de estos movimientos. ¿Cuál es su posición?

 

Stiglitz: La Tasa Tobin tiene dos motivaciones: la necesidad de entradas para sostener los costos de los bienes públicos globales (o sea bienes y servicios de utilidad pública) y la necesidad de financiamientos, a nivel global, para enfrentar la guerra del SIDA y de otras enfermedades epidémicas, la guerra contra el terrorismo, la mejora del ambiente....

 

D.: ... el compromiso contra la pobreza...

 

S.:...el compromiso contra la pobreza en las naciones en vías de desarrollo. El tema del desarrollo alcanza los objetivos mínimos. La meta es más allá de los 15 mil millones de dólares. Por eso necesitamos aumentar las entradas para financiar estas necesidades primarias, de las cuales obtendremos bineficios todos. Ahora no existe ninguna fuente de entrada. La situación actual ve a los EEUU en grado de tener de rehén al resto del mundo. Los EEUU han decidido no apoyar ninguna  decisión tomada por las Naciones Unidas, se niegan a pagar su cuota. Es un modo intolerable de gestir la situación internacional.

La T.T. es un modo de recoger tales entradas. Estoy convencido que la tasa tenga un enorme valor simbólico. Nos dice que, en años recientes, lo que ha guiado al mundo fueron los mercados financieros. Los mismos mercados que trajeron los desequilibrios. La mobilidad de los capitales no trajo solo inestabilidad con enormes costos que pagan los más pobres, alteró el poder contractual al interno de las naciones - si se trata de tasar la libre circulación de los capitales, estos últimos dirán “nos vamos”- por eso es más que simbólica.

Es simbólica, pero es mucho más. Influencia el resultado. Lo importante en la Tasa Tobin es la propuesta de utilizar lo recaudado para los bienes de la comunidad mundial. Y esto es más que simbólico. Reconoce la necesidad de una acción colectiva a nivel global, necesitamos recursos. Recursos para el desarrollo, para poder influir las instancias de la salud y del ambiente. Actualmente la situación es distinta.  La T.T logra dos objetivos: Prove las bases para las entradas necesarias para encarar estas necesidades fundamentales a nivel planetario - y trata de restablecer el equilibrio alterado por la libre mobilidad de los capitales que trajo devastación en el mundo.

 

D.: Los partidarios retienen que la tasa puede ser parte del entero mecanismo - sola no tendría mucho efecto porque, como Ud. sostiene, existen demasiadas vias de escape a través de las cuales transitan los capitales. ¿Ud. cree que Europa pueda ser una entidad suficiente para hacerla partir?

 

S.: ¡Claro que si! En perspectiva veo que una tasación de este tipo no tendrá ningún aspecto negativo, a pesar de que está destinada a producir estabilidad en los mercados financieros. Si desalentamos algunas de estas operaciones especulativas, sabemos que el mundo no se tranformará en un lugar peor.

La eficiencia global no será influenciada negativamente. Pienso que lo que Europa debe temer es el exodo de las transacciones entre ciudadanos europeos, no importa donde se realicen, independiente del estado de orígen. Es muy diferente a las tasas aplicadas actualmente en Europa. Por eso mi pregunta clave es: ¿es posible realizarla? Considero que es una cuestión técnica.

 

D.: ¿Técnica o política?

 

S.: Técnica y política. ¿Se puede estudiar una tasa imposible de eludir? Mis principales reservan se refieren fundamentalmente a la ejecución asociada a instrumentos derivados y opciones. Pienso que estos obstáculos pueden ser superados con una mayor profundización. Quien trabaja en el mercado financiero es muy creativo en dar vuelta las tasas. Lo vi cuando estuve en la Casa Blanca. No quiero una tasa simbólica. Quiero una tasa que funcione.