Pablo Galonce & Jose Luis Petrucelli

¿El Impuesto Tobin: como administrarlo y para financiar que?
Hilo conductor para un debate internacional


Impuesto Tobin, de nuevo a la carga

Preámbulo
La tributación llamada de "impuesto Tobin" se plantea en primer lugar como
objetivo la reducción de la especulación sobre el mercado de cambios. Como
todo impuesto, genera ingresos fiscales. La puesta en práctica y la
utilización del mismo, generan cuestiones que pueden tomar un aspecto
técnico pero que son sobre todo decisiones de orden político. Es por ello
que incumbe a la totalidad de los grupos ATTAC de todos los continentes y
a otras organizaciones que luchan por los mismos objetivos, considerar
estas cuestiones.
Una vez lanzado , el debate internacional debería desembocar, en el otoño
2000, en una serie de proposiciones que reflejen los puntos de vista
comunes del Norte y del Sur.

I.- ¿CUALES SON LAS TRANSACCIONES SOMETIDAS AL IMPUESTO Y CUAL DEBE SER SU NIVEL?

El impuesto debe reducir el margen de maniobra de la especulación sobre
las monedas. Los especuladores pueden ser no residentes, como también
empresas, bancos o súbditos ricos del país cuya moneda es atacada.
Uitlizan toda una panoplia de productos financieros cuya lista aumenta sin
cesar.
Un impuesto de nivel demasiado bajo podría ser fácilmente asimilada por la
finanzas internacionales y no alcanzaría su objetivo. Una tasa de un nivel
un poco más elevado, siendo aún bajo, sería eficaz contra la especulación
"ordinaria" pero insuficiente en caso de especulación a gran escala.

Este constatación plantea las cuestiones siguientes:
1.- ¿Debe el impuesto cubrir todas las transacciones de cambio o prever
excepciones? ¿Cuáles?
2.- ¿Cuál es el nuvel adecuado del impuesto? ¿Puede preverse un tipo
variable, bajo cuando la especulación es baja, elevado cuando la
especulación es fuerte?
3.- ¿Cómo completar el impuesto con otras medidas de control de capitales?

II.- ¿COMO RECAUDAR EL IMPUESTO?


A nivel internacional, las transacciones de cambio son realizadas
directamente entre bancos, empresas y otros agentes privados situados en
países diferentes. No hay un "mercado" en el sentido de un lugar
geográfico preciso.
Los mercados de cambio internacionales se organizan, de hecho, en tres
lugares diferentes: el lugar de negociación de la transacción (la sala de
mercado de un banco); el lugar de registro contable (en el país en el que
se encuentra la sede del banco); y el lugar de entrega de las divisas
(cualquier lugar del mundo).

De donde las cuestiones siguientes:
4.- ¿El impuesto debe recaudarse como el IVA y revertido luego por los
bancos a la administración fiscal de cada país, o deben plantearse otras
posibilidades?
5.- ¿El impuesto debe recaudarse en el lugar de negociación o en el lugar
de registro contable?
En el primer caso, se minimizan los riesgos de deslocalización en los
países que no apliquen el impuesto, pues las salas de mercados son muy
caras. Pero el fraude sería más fácil.

En el segundo caso, se limitan las posibiliddes de fraude fiscal pues
todas las transacciones internacionales de los bancos son centralizadas en
un lugar único: la sede. Pero el inconveniente es que el impuesto sería
recaudado en menos de una decena de países, los más ricos, que agrupan la
aplastante mayoría de las sedes de los bancos, lo que reforzaría aún más
su poder. Esto no sería realizable que a condición que esos países ricos
respeten realmente su compromiso de revertir el producto de la tasa a los
otros países del mundo.
Esto lleva a interrogarse sobre el contenido del tratado internacional que
daría nacimiento al impuesto Tobin, a los compromisos respectivos de los
países, a las garantías necesarias y a las instituciones encargadas de
administrarlo.

III.- ¿COMO PONER EN MARCHA EL IMPUESTO?

El impuesto Tobin tiene una vocación universal y ese es uno de sus
principales atractivos. Sin embargo, no se puede razonablemente pensar que
vaya a ser instituido directamente a la escala mundial. Es por ello que la
iniciativa no puede venir más que de un grupo de países con una masa
crítica suficiente que decidan crear lo que podría llamarse por comodidad
una "zona Tobin".

6.- ¿ La Unión Europea (UE) podría tomar la iniciativa de constituir esta
‘zona Tobin"? En este caso, ¿no habría un riesgo de huida masiva de
capitales hacia los países, como los Estados Unidos, en posesión de una
potencia financiera considerable?
7.- ¿Cómo asegurarse que esta zona sea abierta a todo el mundo? ¿Cómo
crear mecanismos que inciten y que conduzcan a los otros países a unirse a
esta zona? ¿No existe un riesgo de desnaturalizar el proyecto de ley Tobin
al desnaturalizar su vocación universal?

IV.- ¿QUIEN DEBE ADMINISTRAR EL IMPUESTO Y COMO?

Existen diversas posibilidades. Ciertos economistan piensan apoyarse sobre
las instituciones ya existentes. Los bancos centrales y la administración
fiscal de cada país serían encargados de vigilar la recaudación a escala
nacional, con la ayuda, a escala internacional, del Banco de transacciones
internacionales (el "banco central de los bancos centrales nacionales"
situado en Basilea). El Banco Mundial podría recibir el producto del
impuesto e integrarlo a su presupuesto para financiar el desarrollo, como
también el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reforzar su capacidad
de intervención.

Para otros economistas –y ésta es evidentemente la posición de ATTAC- el
pasivo de estas instituciones, los fracasos y los daños sociales que han
provocado en el pasado las desacreditan definitivamente para administrar
el impuesto.
Debería por lo tanto plantearse la creación de una nueva institución
internacional, lo que origina numerosas cuestiones.

8.- ¿ La nueva institución debe, y si es así cómo, integrarse en la
familia de la ONU? ¿Por medio del programa de las Naciones Unidas para el
desarrollo (PNUD) o en colaboración con la Organización Mundial del
Trabajo (OIT), por ejemplo?
9.- ¿Cómo asegurar la mayor transparencia y la mayor democracia de esta
nueva institución internacional? ¿Debe constituirse únicamente de
representantes de los gobiernos de los países miembros, o incluir
representantes de los parlamentos y de la "sociedad civil" de cada país
(sindicatos, asociaciones, ONG)? ¿Según qué modalidades, en qué
proporción, y con qué poderes?
10.- ¿Qué cobertura nacional, encargada de administrar el impuesto a
escala local, dar a esta nueva institución internacional?

V.- ¿QUE HACER DEL PRODUCTO DELIMPUESTO?

Los ingresos fiscales no constituyen un objetivo primordial para James
Tobin sino sólo un efecto secundario. Esta concepción se conjuga con la
proposición de un impuesto de nivel bajo.
Pero para los movimientos de ciudadanos, tributar la especulación para que
contribuya a reparar los daños sociales que provoca, constituye una
motivación esencial.
Por otra pate, la suma de los ingresos fiscales representa un capítulo
importante. Estos ingresos alcanzarían, en efecto, una cantidad
considerable: de billones de dólares, en función de diferentes escenarios.
Conviene pues, al plantearse su utilización, tener presente que no serán
suficientes para financiar todas las necesidades del planeta y que no
dispensan a los gobiernos de aplicar políticas nacionales de lucha contra
todas las desigualdades, la pobreza, el desempleo, por la satisfacción de
las necesidades sociales y la protección del medio ambiente.
Sobre esta base, puede imaginarse que los ingresos de este impuesto sean
principalmente destinados a los siguientes aspectos:
- ayuda al desarrollo: educación, sanidad, acceso al agua potable, acceso
a la vivienda, etc.
- lucha contra las desigualdades y en favor de la protección social en
todo el mundo.
- la protección de la naturaleza y de los seres vivos.

Las cuestiones que se plantean son entonces las siguientes:
11.- ¿Qué reparto de las sumas entre los tres aspectos?
12.- ¿Qué parte destinar a los programas nacionales y a los programas
internacionales?
13.- ¿Qué parte destinar a los países del Sur y a los países del Norte?
Un principio general es que corresponde a las poblaciones afectadas
decidir en última instancia lo que ellas consideran como prioridades. Ello
supone un debate democrático, elaborar programas en colaboración con el
mayor número posible y controlar su puesta en práctica.
Corresponde al movimiento internacional ATTAC y a otras organizaciones
interesadas en la puesta en práctica de la tasa Tobin debatir para
comenzar a aportar respuestas.

El Consejo científico de ATTAC Francia