Fuente: Buenos Aires Económico (Infobae), 14 de octubre de 2003

 

Premio Nobel de Economía responsabiliza a entidades bancarias por la crisis

 

"Los bancos que vendieron los títulos sabían lo que estaban haciendo. Se

estaban librando del riesgo argentino y transfiriéndoselo a miles de

inversionistas", señaló el economista Joseph Stiglitz

 

Los inversionistas de todo el mundo que compraron títulos de la deuda

argentina, ahora declarados en default, deberían responsabilizar a los

bancos y asesores que se los recomendaron, sostuvo el Premio Nobel de

economía Joseph Stiglitz.

 

Stiglitz consideró, además, que la Argentina "nunca se propuso entrar en

default" sino que fue una política económica que empujó el Fondo Monetario

Internacional (FMI) la que produjo ese resultado.

 

El ex presidente del Consejo de asesores económicos de Bill Clinton y ex

economista jefe del Banco Mundial conoce de cerca el caso argentino, y se

reunió con el presidente Néstor Kirchner el mes pasado en Nueva York,

cuando el mandatario argentino concurrió a la reunión anual de las Naciones

Unidas.

 

"Hablamos de varios asuntos (con Kirchner), pero le subrayé que es muy

riesgoso tomar grandes cantidades de crédito en el exterior. Los bancos

prestan dinero cuando uno no lo precisa y reclaman que se lo devuelvan

cuando uno más lo necesita", relató.

 

En cuanto a la posibilidad de que Argentina vuelva a recibir inversiones

del exterior, señaló: "La confianza en la economía se restaura con el

crecimiento, no con la recesión. Si la Argentina consolida un camino de

crecimiento, las inversiones retornarán".

 

Stiglitz acaba de publicar un libro, "Los felices 90", en el que examina

algunos de los éxitos y fracasos económicos de la administración de Bill

Clinton (1992-2000), y en el que subraya la necesidad de encontrar un

equilibrio entre el mercado y el Estado para asegurar un desarrollo sostenido.

 

"Cuando Clinton tomó posesión de la presidencia, yo y muchos otros que

vinimos a Washington con él teníamos la esperanza de que restaurara el

equilibrio en el papel del Gobierno. Así lo hicimos en algunas áreas, pero

en otras sucumbimos como tantos al 'mantra' de la desregulación y al grito

de 'todo por la libre empresa'", confió.

 

Este modelo, que Stiglitz describe como "fundamentalismo de mercado", fue

aplicado por la Tesorería de Estados Unidos, el FMI y el Banco Mundial en

los "mercados emergentes" de Asia y América latina, pero sobre la base de

premisas que resultaron falsas.

 

"Mucha gente piensa que el éxito económico de los Estados Unidos se debe a

la aplicación del fundamentalismo de mercado. Esto es mentira. El gobierno

de Estados Unidos ha desempeñado un papel fundamental en todos los aspectos

del desarrollo económico", indicó.

 

"El gobierno federal financió la mayoría de los créditos hipotecarios y el

sistema de seguridad social en mi país, que tiene costos de transacción

mucho menores al de los sistemas privados", ejemplificó.

 

"Pero mientras hacíamos todo esto, a países como Argentina se les decía que

el fundamentalismo de mercado era lo que había causado el éxito de Estados

Unidos. Y esto es sencillamente falso", destacó.