La magnitud de las transacciones financieras especulativas, se ha transformado en el cáncer del tejido social de nuestro tiempo. Favorecidas por la tecnología y la globalización, sustraen recursos a la inversión productiva y no se hallan sujetas a casi ningÏn control. Su negativa influencia en los sistemas económicos se pone de manifiesto en el incremento mundial de la pobreza y el desempleo Ante este preocupante panorama, un economista keynesiano de origen norteamericano, profesor de la Universidad de Yale y premio Nobel 1981, llamado James Tobin, se planteó la necesidad de poner un freno al avance especulativo y de encontrar paliativos para resolver los acuciantes problemas de la marginalidad y la pobreza. Fue así que, analizando el volumen de dichas transacciones, verificó que diariamente se mueven en el mundo U$S 1.5 billones es decir casi 381 trillones de dólares por año, especialmente manipulados en los mercados de cambio y con el Ïnico propósito de lograr ganancias derivadas en su mayor parte de las diferentes cotizaciones monetarias. Estas cifras que comparadas con otros valores como por ejemplo las reservas de todos los bancos centrales del mundo, que en 1997, ascendían a 1,6 billones, o con el PBI franccés que oscila alrededor de los 1,4 billones, o con el total de exportaciones mundiales anuales que solo alcanzan los 5,0 billones, ponen de relieve la importancia de establecer límites que permitan recuperar para la sociedad algo del enorme poder financiero concentrado en un reducido número de operadores internacionales. James Tobin, calculó entonces que aplicando un pequeño impuesto, del orden del 0,5 al 1% sobre dichas transacciones, se podría reunir en muy poco tiempo un fondo capaz de resolver las graves carencias que afectan principalmente a los países subdesarrollados en materia de servicios básicos, alimentación, salud, educación y desarrollo sustentable. Se trata, según el mismo Tobin, de poner "un grano de arena" en los engranajes que permiten girar a la rueda especulativa, para reducir la movilidad de los capitales voátiles y la inestabilidad monetaria internacional.