Sábado 21 de enero de 2006

 

Intervención de Jorge Molinari en audición de CDA – jubilados de Aebu

 

MANUEL MÉNDEZ – Los temas a desarrollar hoy son seguridad social e impuestos.

 

JORGE MOLINARI – Estos temas están íntimamente ligados al resto de la realidad nacional, latinoamericana y mundial. Mañana asume la presidencia de Bolivia el dirigente indígena Evo Morales. Acabamos de asistir a una elección ejemplar en Chile y al triunfo de la doctora en medicina Michele Bachelet, primera mujer electa presidente de un país de América Latina. Si bien la Argentina tuvo en un período muy triste de su historia una presidente, esta es la primera mujer electa popularmente y con una masa impresionante de votos lo que augura por lo menos la perspectiva de grandes cambios. Y en este sentido va nuestra preocupación desde este modesto rincón de la Caja Bancaria observando el mundo y observando los cambios que se producen. Hoy aquí estamos conjuntando dos elementos esenciales, por un lado la previsión social y por otro el sistema fiscal, el sistema impositivo. La seguridad social tiene un breve espacio en la historia de la humanidad. La seguridad social, la previsión social nace a fines del siglo XIX. El sistema impositivo no. El sistema impositivo nace prácticamente con la sociedad de clases, cuando alguien impone a otro un servicio, y se desarrolla con distintas variantes en la historia de la humanidad. Basta recordar que uno de los capítulos del cristianismo que está en la base de nuestra formación cultural es el diezmo, y no solamente el diezmo sino también el jubileo que significa que cada 50 años se redistribuyen todas las riquezas y se parte de los mismos niveles. Estamos lejos de eso, eran otros tiempos y la humanidad ha cambiado sensiblemente. Pero en todo ese proceso que dio base a una formación cultural, histórica, económica, política, surgen hechos de gran trascendencia como la revolución industrial de fines del siglo XIX y principios del XX, que da nacimiento por la oposición violenta de ciertos sectores sociales a una respuesta que es la seguridad social, la previsión social. No vamos a hacer esa historia aunque sería interesante tomar elementos más concretos. Luego de la revolución industrial hubo dos tipos de respuesta. Una fue la revolución social y el nacimiento del Estado soviético, de la URSS, con una nueva organización estatal. La otra, el proceso de surgimiento de la seguridad social que tuvo fundamentalmente origen en Alemania, pero que se desarrolló en varios lugares del mundo. Y eso dio nacimiento a este sistema impositivo que se extiende hasta el día de hoy en el mundo, y que entró en una crisis probablemente terminal. Al desarrollarse las multinacionales y romperse las barreras nacionales la seguridad social va cayendo inexorablemente. Nosotros, Caja Bancaria somos hijos de aquel proceso de fines del siglo XIX y principios del XX; la Caja Bancaria nace en 1925 como uno de los fenómenos más importantes de aquella época que evidentemente ha entrado en crisis.

 

 El gobierno uruguayo ha adoptado una medida revolucionaria que no ha sido notada ni por la prensa ni por los partidos políticos. Ha puesto a discusión una reforma fiscal más de un año antes de su aplicación. Y llama poderosamente la atención que nadie opine sobre esa reforma. ¿Es que acá no hay diferencias políticas, no hay análisis para hacer? Acá hay un retraso tremendo, brutal en relación con las necesidades que la sociedad tiene. Y uno podría decir que no hay respuestas, preguntarse qué otras alternativas hay. Y acá empieza la discusión.

 

MM – El tema de los programas.

 

JM - El tema de los programas y qué hacer concretamente. Nosotros tuvimos oportunidad de participar de un evento organizado por el Instituto Cuesta Duarte a fines de 2005 presentado por el compañero Juan José Ramos. En este evento participó el economista Rodrigo Arín quien hizo un estudio en base a la propuesta de reforma fiscal presentada por el equipo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). En esa oportunidad estuvo presente y participó del debate el subsecretario del MEF, el economista, el doctor Mario Bergara, compañero bancario afiliado al sindicato bancario, y estuvo presente aunque no participó del debate el economista Fernando Lorenzo. En esa oportunidad se presentaron una serie de formulaciones que ha venido haciendo el Cuesta Duarte, y sobre la base de esos planteos giró la conversación. El subsecretario del MEF mostró una actitud muy flexible. E incluso ante la pregunta del presidente de la mesa representativa de Cofac, Roberto Bleda sobre la posición del Poder Ejecutivo respecto de la bancarización, Mario Bergara dio una respuesta muy clara a favor de la bancarización. Sostuvo que el Poder Ejecutivo lo considera un instrumento muy positivo y que está dispuesto a contemplar todos los planteos en ese sentido, dentro de su filosofía. Nosotros no participamos del debate, solamente lo presenciamos. Esto obedece a una razón muy sencilla: la propuesta surgió del Instituto Cuesta Duarte. Nosotros tenemos un planteo filosóficamente diferente al del MEF pero queremos debatirlo. ¿Por qué diferente? El MEF tiene como criterio de partida una reforma que ellos llaman reforma dual, nosotros creemos que hay que operar una reforma mucho más de fondo. Aunque estamos dispuestos a analizar si esa reforma de fondo es necesario hacerla ahora o hay que plantearse otros marcos. Esta reforma de fondo tiene como fundamento esencial el impuesto a las transacciones financieras. Entendemos que en este momento en el mundo existe una concentración de capitales y una especulación tal, que hay que apuntar directamente a eso. Aunque admitimos que en este momento no se pueda hacer, porque se necesitan acuerdos y una discusión mucho más profunda del tema. Esto es admisible y lógico, pero hay que caminar en ese sentido. De todas formas, aquí hay una serie de hechos de una enorme brutalidad. Como comentábamos en la audición anterior, cuando vamos y hacemos un surtido en el supermercado, pagamos 1000 pesos y 250 van para el Estado, van para Rentas Generales. De esos 250 pesos, el 40% va para el BPS, para seguridad social. ¿Y eso quién lo paga? ¿Lo pagan los grandes agentes financieros que operan en las zonas francas y en volúmenes millonarios en dólares? No, lo paga el ciudadano común, el que no lo puede pagar, el que consume. Incluso lo paga aquel que está dentro de los planes del Ministerio de Desarrollo Social, porque tiene que pagar el IVA. Es decir, acá hay un contrasentido. Ahora, ¿cómo cambiar esa rueda si el mundo está organizado y está siendo llevado hacia un planteo que no es beneficioso para la gente? En esa situación están absolutamente todos los países y, lo que llama poderosamente la atención, también está Estados Unidos que en este último período muestra síntomas muy graves de alteraciones económicas muy importantes. El déficit de la balanza comercial y el déficit fiscal siguen siendo impresionantes en Estados Unidos, que muestra además una fractura social muy grave. Y esto lo estamos viendo prácticamente en todo el mundo. Las urgencias de ellos no son las nuestras, y esto es importante. Las urgencias nuestras son tremendamente graves. ¿Por qué graves? Porque el niño que hoy no recibió las proteínas que necesita ya no las va a recibir, ya no se va a recuperar. Es decir, la miseria engendra la miseria y este problema es un problema grave para la sociedad. Se da un fenómeno de selección natural que consiste en que los más poderosos van quedándose con el dominio del mundo, mientras los sectores más empobrecidos van quedando a la vera del camino y sin recursos para restablecerse y recuperarse. Ahora, eso no evita la crisis. Entonces hay que prepararse para esa crisis, para los nubarrones que se ven en todo el mundo. Crisis que el propio sistema sigue creando, ya que como dice el presidente del PIT-CNT, José D’Elía, el capitalismo es un generador de crisis. Es decir, no hay capitalismo sin crisis. Entonces, la preparación, el programa para eso supone una discusión mucho más profunda. ¿Por qué decimos nosotros que hay atraso? Porque no se discute. El parlamento uruguayo discutió la operación Unitas, si se mandaba un barco o no. ¿No es acaso más importante el sistema fiscal? No estoy entrando en la discusión partidaria de si hay que votar o no el envío a la operación Unitas, pero ¿no es mucho más importante para la vida del país, de América, y para el mundo, la discusión del sistema fiscal? ¿Es que no es necesario discutir el sistema fiscal hoy cuando las grandes concentraciones de dinero se siguen produciendo a una velocidad enorme?

 

MM – Y especulativo.

 

JM – Especulativo y con grandes nubarrones de crisis. Ahora, lo de la Caja Bancaria es relativamente sencillo. Con disponer de unos millones de dólares la Caja tira, pero no tira el país, no tira la previsión social, no tira el equilibrio que la sociedad necesita. Y para nosotros que estamos dispuestos a que haya soluciones para la Caja Bancaria hoy sigue siendo un misterio el informe del doctor Rodolfo Saldain, y sobre que plantearon los bancos privados no tenemos noticias. Es cierto que el consejo honorario de la Caja está en  período de licencia, que la semana que viene se restablece la actividad y que probablemente tengamos noticias. Pero hasta el momento no sabemos cuáles son las respuestas frente a estos problemas que evidentemente son problemas que deben preocuparnos. Y aquí el rol de los compañeros es insustituible. Nosotros decíamos en la revista de diciembre que necesitamos agitadores, reproduciendo aquellas famosas palabras de Don José Batlle y Ordóñez cuando desde el diario El Día llamaba a estimular la agitación de los problemas políticos y sociales. Necesitamos agitadores que discutan en serio los problemas más importantes de la gente, no los problemas laterales o secundarios sino los problemas esenciales de la economía. Hay que aprovechar además que el gobierno de la República tiene un equipo joven, un equipo sensible a los planteos como es el del MEF, que es un equipo que está trabajando. Nosotros tenemos enfoques diferentes pero tenemos que respetar que ahí hay compañeros, hay economistas con deseos de trabajar y de profundizar. Seguramente nos vamos a enfrentar con posiciones diferentes, pero estamos absolutamente claros de que nosotros tenemos cosas para decir y en el marco de la discusión civilizada y profunda de los temas vamos a ir aportando más elementos para que se conozca profundamente nuestra posición, qué es lo que queremos y hacia donde vamos.

 

MM – Gracias Jorge.