Sábado 24 de junio de 2006

 

Entrevista a JORGE MOLINARI, integrante del Consejo Directivo Autónomo de Jubilados y Pensionistas de Aebu.

 

MANUEL MÉNDEZ – Para empezar, quisiéramos destacar que esta semana cumplió años el compañero Pepe D´Elía, presidente honorario del PIT-CNT, una figura emblemática para el movimiento sindical y para la vida democrática del país. Entonces, vayan nuestros saludos para el Pepe desde aquí.

 

JORGE MOLINARI – El compañero Pepe D´Elía le ha dado una impronta muy particular al movimiento sindical uruguayo. Hay que recordar su lucha en todos los planos. Incluso en 1984 fue candidato a la vicepresidencia de la República, acompañando al doctor Juan José Crottogini en la fórmula del Frente Amplio. Fue presidente y fundador de la central de trabajadores, pero hay un aspecto que nosotros hemos destacado especialmente. En todas sus intervenciones Pepe D´Elía siempre puso un énfasis muy especial en que los trabajadores, la clase obrera o la central sindical nunca debería olvidar que estamos en un sistema capitalista que permanentemente va a soportar crisis. Y para esas crisis hay que prepararse.

 

Parecería que con sus 90 años nos estuviera señalando este hecho, que no tenemos que olvidar. Sobre todo, cuando que a nivel de las esferas dirigentes se acentúa la idea de que todo va muy bien y que el Uruguay invierte, se desarrolla, y los precios van para arriba. Los nubarrones de una crisis universal muy próxima, que afecta al desarrollo productivo y particularmente al desarrollo humano, serán hechos para los que habrá que prepararse. No sabemos si será en uno, diez, veinte o treinta años, que son períodos cortos en economía.

 

Este saludo al compañero José D´Elía va acompañado de nuestro compromiso de seguir trabajando intensamente para buscar salidas en beneficio de la gente, como él lo hizo a lo largo de su vida.

 

MM – ¿Qué tenemos para aportarles a los compañeros en relación a la Caja Bancaria?

 

JM – Como integrantes del Consejo Honorario nosotros asumimos un compromiso ante el Ministerio de Economía y Finanzas, en aquella reunión en que participara el ministro Danilo Astori y los economistas Mario Bergara y Andrés Masoller. Asumimos el compromiso de presentar una documentación que rápidamente permitiera ponerse a analizar las salidas políticas para el problema de la Caja Bancaria. Ellos también asumieron el compromiso de tomar ese material e instrumentar rápidamente los elementos que permitieran abordar esta grave situación de la caja, que ustedes ya conocen.

 

El miércoles el Consejo Honorario elevó este documento, y la delegación de Aebu en el Consejo Honorario le ha planteado al Consejo Central la necesidad de hacer reuniones con cada una de las agrupaciones para discutir este material. Se hará a nivel del Consejo Central y del CDA (Consejo Directivo Autónomo de Jubilados y Pensionistas) de Aebu, para nivelar la información, y luego entrar en un debate más profundo sobre las salidas políticas. Que la caja haya elevado este documento ante el ministerio ha servido como resorte para que cada sector se pronuncie e intervenga activamente.

 

Y así, no diremos que entramos en los cuartos de final, como en la Copa del Mundo, pero estamos recorriendo un camino muy importante. En esta vorágine de cosas tan importantes en las que estamos interviniendo, nosotros queríamos que la discusión de la reforma tributaria fuera paralela con la de la Caja Bancaria.

 

MM – Claro, porque ambas están íntimamente ligadas.

 

JM – Es que el tema de la caja está planteado dentro de un problema mucho más grande que tiene el país, y es la crisis de la seguridad social. Evidentemente, la seguridad social no se puede discutir por separado de la situación del sistema impositivo. En cuanto a la caja, nosotros instrumentamos dos elementos esenciales, que atacaban directamente a dos problemas básicos del sistema: la bancarización y el impuesto a las transacciones financieras. Ni uno ni otro tema son problemas exclusivos de la caja, sino del conjunto de la sociedad uruguaya, y todo esto va entroncado directamente con la reforma impositiva.

 

El Ministerio de Economía y Finanzas solo ha retocado el sistema impositivo anterior, que es esencialmente injusto y ataca a los sectores más pobres de la sociedad. Por ejemplo, supongamos un ingreso de 20.000 pesos, que para muchos sectores de la sociedad sería un ingreso muy importante. Para los sectores medios de la sociedad sería medio-bajo. Si el núcleo familiar es de una sola persona, por la reforma impositiva pasará a aportar 1400 o 1600, en vez de los 400 que aporta ahora. Es un aumento importante. Si el núcleo familiar es de dos personas, que aportan 10.000 cada uno, el aumento es muy inferior.

 

Todo esto se está discutiendo en detalle, pero veamos el otro aspecto que tiene: es ínfimo en relación a lo que aporta la familia por IVA. ¿Cuánto aporta en un mes un ingreso de 20.000 pesos, por concepto de IVA? Son 5000 pesos. Supongamos que fueran dos y cada uno aporta 10.000 pesos, que son salarios bajos y son esfuerzos del núcleo familiar, horas y horas dedicadas al trabajo. También aportan 5000 pesos; 2500 cada uno.

 

El sistema actual es injusto y arbitrario, y es la forma en que el sistema neoliberal ha esbozado el sistema impositivo en todo el mundo. Y nosotros no podemos decir, como dice el Ministerio de Economía y Finanzas, que al trabajo se le pueden aplicar impuestos y al capital no.

 

MM – Esa es la conclusión…

 

JM – Claro, el presidente de la República dice que este sistema es más justo que el otro. ¿En qué aspecto? Porque ahora se les cobra más a los sueldos altos que a los bajos. Es lo mismo que si viniera un médico y le dijera a un enfermo terminal de cáncer que tiene un cerebro que funciona perfectamente. Pero el tipo se está muriendo. La sociedad se está muriendo. Nosotros tenemos problemas de seguridad social que no se han abordado. En este momento, toda las mejoras en la tributación que se han hecho, a cargo del equipo del directorio del BPS, que ha trabajado tan eficientemente, por los consejos de salarios y las inscripciones de nuevos trabajadores, se van enseguida.

 

En este país hay un millón de pobres. Con la Caja Bancaria nos metemos dentro de esos problemas, y decimos que la sociedad tiene que cambiar la base tributaria sobre la base de la bancarización. Este es un fenómeno que fue resistido incluso por nuestros propios compañeros, pero es necesario instrumentar a la sociedad para aplicarlo. El IVA implica una instrumentación fraudulenta. Los problemas que hubo con el director de la DGI, todos los sabemos. ¿No hemos estado en alguna oficina pública en la que se vende desde ropa interior hasta viajes al exterior? ¿Y cómo aportan IVA?

 

El IVA es además un impuesto clasista que se manifiesta claramente cuando alguno de nosotros va a comprar un electrodoméstico, por ejemplo y el vendedor hace una pregunta aparentemente inocente: ¿tiene RUC?. Detrás de esa pregunta están las dos clases; los que descuentan IVA y los que no descuentan.

 

Para pasar a un nivel superior el país necesita pasarse a la bancarización, que lleva a la necesidad de que el sistema impositivo esté basado en los movimientos de dinero, algo conocido como “impuesto a las transacciones financieras”. Como argumento se nos puede decir que Uruguay no puede aplicarlo solo.

 

MM – Estamos de acuerdo.

 

JM – Claro. Pero empecemos a trabajar, porque estos problemas también están planteados en Brasil, en Chile, en Argentina, Francia, Alemania y Estados Unidos. Hay un deterioro del trabajo en todos lados. En Estados Unidos no hay desocupación, pero todo el mundo reconoce que los trabajos van deteriorándose en calidad cada vez más y la sociedad se va estratificando. Hay sueldos muy altos y sueldos muy bajos.

 

MM – Hay un proceso de gran concentración de capitales.

 

JM – Es lo que pasa aquí cuando hablamos de inversiones. El doctor Jorge Batlle el otro día dijo que a partir de 2002 todo fue brillante, y que la crisis fue una catástrofe, que él no tuvo nada que ver. Pero ¿qué es lo que ha caminado bien? Si el gremio bancario ha estado peleando por las cuentas del Banco de Crédito y por los bancos intervenidos, donde había 30.000 cuentas, lo que significa 30.000 familias, 30.000 empresas, y actividad económica que el sistema va liquidando. La crisis de 2002 aceleró ese proceso.

 

¿Qué salidas tenemos? Nosotros planteamos dos puntos centrales: la bancarización y el impuesto a las transacciones financieras. Y además, decimos que tarde o temprano se van a tener que aplicar. Este camino que estamos construyendo ya no tiene vuelta atrás. Van a tener que discutir el impuesto a las transacciones financieras quieran o no. Si no quieren discutirlo aquí, lo discutiremos con el FMI. Porque además, tenemos aliados en el mundo. En todo el mundo se está discutiendo este tema. Las sociedades no se suicidan; siempre van a encontrar soluciones. Y nosotros hemos empezado a transitar un camino en cuyo centro está la Caja Bancaria.

 

Hablamos de un colectivo que ha aportado cantidades siderales a la seguridad social. Muchas veces nos dicen que el BPS tiene sueldos muy bajos. Muchos  de nuestros aportes a la seguridad social (vía IVA, IRP) fueron a parar a altas jubilaciones y a altos sueldos del Estado. Los sueldos de los legisladores y los del Poder Ejecutivo se financian desde Rentas Generales, y allí fueron los aportes de los bancarios.

 

Por supuesto que estábamos en un sector de la economía que gozaba de buena salud y de ciertos privilegios. En este momento estamos tratando de buscar un equilibrio, pero advertimos que es absolutamente imprescindible tener esta discusión. Por eso hemos llamado a los sindicatos, los sectores políticos, y lo hemos planteado en el Consejo Central de Aebu, como CDA. El Consejo Central ha tratado de encontrar salidas y puntos que nos unan.

 

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