Rodney  Arismendi

 

Nuestra sociedad es muy afecta, a recordar fechas, a reivindicar nombres, una suerte de nostalgia válida en tanto nos permite acentuar los perfiles de nuestra identidad.-

 

Pero en esta breve nota no se trata de eso.  Si se trata de hablar de una idea que hoy tiene como sustento una formidable base material.

 

Arismendi hablaba, escribía sobre la necesidad de conformar un acuerdo de Gobiernos, Partidos, movimientos, organizaciones sociales para avanzar en el programa democrático.-

 

En su época, que también forma parte de esta época aún tronaban el aire los destellos de las revoluciones nacionales estatizadoras, legítimas en tanto las crisis del capitalismo obligaban a ese tipo de respuesta, pero ya se vislumbraba la necesidad de un programa democrático universal frente al desarrollo empresarial, particularmente financiero, multinacional, que a su vez hace imposible los desenganches nacionales, pero que no para la formación de nuevas e inmensas crisis que ya afectan a toda la humanidad.-

 

Y en esta realidad de hoy de fractura social, de descomposición del sistema capitalista con toda su acción fascista al desnudo, se impone como contrapartida la necesidad de hilvanar un movimiento que apunte directamente a un nuevo orden económico universal.  Muchos nos dirán: pero eso es imposible sin un Apocalipsis, sin grandes estallidos revolucionarios, y nosotros que venimos señalando que no hay capitalismo sin crisis, y que además se viene preparando tal vez la crisis más grande de la historia, afirmamos que no hay tarea más importante, más revolucionaria que apuntar desde ya una salida a esa crisis con el programa democrático, con independencia de la formas que la crisis tome.-

 

Y para ello hay dos centros: la moneda y el sistema tributario.-

 

Y aquí es donde les pido me dejen soñar con la idea de Arismendi, Gobiernos – Kirchner, Bachelet, Duarte, Vázquez, Lula, Morales, Chávez, Castro, y vayan sumando, partidos, movimientos, reivindicando la moneda única, y un sistema tributario basado en el impuesto a las transacciones financieras.-

 

22 de marzo de 2006                                           Jorge Aniceto Molinari