Llegó la hora de caminar......

(artículo para la revista del CDA jubilados-AEBU)

 

Necesitamos agitadores

 

A inicio del siglo XX  don José Batlle y Ordoñez con una generación formidable de pensadores y políticos,  habían incorporado a la vida del país un conjunto de ideas que dieron base al Uruguay de los siguientes años.-  Y cuando esas ideas comenzaron a difundirse, en editoriales de “El Día”, expresó: ahora necesitamos agitadores.-

 

Eso nos pasa hoy a nosotros en esta etapa de la vida del país, de la seguridad social y de la Caja Bancaria.- Tenemos propuestas, ahora hay que salir a difundirlas y a ganar adhesiones.-

 

A inicios del siglo XX, el aporte a la seguridad social  comenzaba a ser ineludible, el país conocía niveles de educación pública, de salud pública, la seguridad social, los seguros, eran todos sostenes de un país que lograba índices muy altos de convivencia humana.-

 

Pero el mundo cambió, de los empresarios nacionales pasamos a los asesores nacionales de las multinacionales, apareció en toda su dimensión el tema de la deuda, externa e interna pero más bien eterna.-

 

Ese mundo ya no vuelve. Es otra la realidad y otras son las soluciones.- En ese mundo ante una crisis era lícito plantearse la estatización de la economía. Había un desarrollo nacional independiente, hasta 1950 las marcas eran todas prácticamente nacionales.- Hoy dependemos económicamente, técnicamente  e incluso culturalmente del desarrollo global.- ¿Está bien, está mal?, lo cierto es que no se puede volver atrás.-

 

Entonces que hacer, en temas fundamentales como el bienestar de la gente, de nuestra gente.-

 

Y acá entran a jugar nuestras propuestas.- En el proyecto del 2001, hablamos de un pequeño impuesto a las transacciones financieras,  en eso coincidíamos con lo que se proponía (y no se aplicó) en la ley que creó Caja Bancaria en 1925. – Declaramos además estar dispuestos a analizarlo para toda la sociedad.-

 

Pero vayamos al grano.- ¿Porque la importancia de este impuesto, sustituyendo a  otros?- Tomemos como ejemplo una Institución bancaria que trabaja con sumas multimillonarias vinculada al negocio internacional. Tiene un pequeño numero de funcionarios y aporta por ese pequeño número no por la dimensión de su negocio.-  Tomemos ahora el otro caso; una empresa bancaria que trabaja el menudeo; tiene un número importante de funcionarios, el monto de su giro es relativamente pequeño pero aporta en comparación muchísimo más que el caso anterior.- ¿Es esto justo?, ¿le conviene o no a la sociedad que se aporte por el monto de las transacciones financieras?-

 

El carácter de este impuesto es además especial, porque se puede hacer con la materia con la que trabajan los bancos: el dinero,  pero no se puede trasladar igual criterio a otras ramas de la actividad económica. Por ejemplo tomemos una empresa textil, si le cobramos por las mercaderías producidas, estaríamos desalentando la producción, y sería contraproducente.- Pero que pasaría si toda la actividad económica pasara por los bancos, y se aplicara el impuesto.   Una primera conclusión: con el sistema impositivo actual sería un desastre, por que hoy más del 50% de la economía es informal y vive eludiendo las aportaciones.- Se trata entonces de buscar una transición que permita sustituir una forma de aportación por otra.-  Una segunda conclusión: existe el criterio de que la bancarización es cara, ignorando que el perjuicio que la situación provoca es realmente impresionante, e ignorando también que el precio del dinero es una medida que tiene fundamentalmente un contenido político y está en función de los sectores que manejan la economía y la especulación.-

 

Pero el argumento más fuerte en contra es el de las relaciones internacionales; Uruguay no puede solo aplicar este criterio.-  Hay además una realidad brutal de dependencia, y eso se ve en el precio del dólar, en la cotización de nuestros productos y en la amenaza permanente que significaría su no colocación.- Pero es hora de que llamemos a las cosas por su nombre; el Cr. Astori ha señalado que la Caja está quebrada, y la Caja no es más que la imagen de la seguridad social del país, y del propio país.-

 

Entonces a defender estos dos conceptos que van unidos: impuesto a las transacciones financieras y bancarización, y en esta discusión de la reforma fiscal, a defender criterios que signifiquen realmente un cambio y para ello somos conscientes de la necesidad de la tarea militante de nuestros compañeros y a la vez preparar jornadas nacionales en las que convoquemos a personalidades de todo el mundo a debatir el tema.-

 

 

2 de diciembre de 2005                                                           Jorge Aniceto Molinari.-